En un movimiento estratégico para blindar la asistencia sanitaria fuera de las grandes áreas metropolitanas, el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón ha anunciado un cierre «muy satisfactorio» de su primera gran convocatoria de plazas médicas de difícil cobertura. El proceso, que ha despertado una expectación sin precedentes en el sector facultativo, ha logrado asignar 44 de los 46 puestos ofertados, lo que supone rozar el 96 % de ocupación en su fase inicial.
Este hito supone un balón de oxígeno para los centros hospitalarios situados fuera de la capital zaragozana, que históricamente han arrastrado carencias de personal debido a la complejidad para atraer y retener talento en zonas alejadas de los grandes núcleos urbanos.
Plazas fijas sin examen como incentivo
La clave del éxito de este proceso reside en la arquitectura legal del nuevo Decreto de Difícil Cobertura. Se trata de una normativa excepcional y temporal diseñada por el Ejecutivo autonómico para romper la inercia de las vacantes estructurales. Bajo este marco, el acceso a la condición de personal estatutario fijo se ha simplificado de forma radical: los médicos especialistas han podido optar a una plaza en propiedad mediante un concurso de méritos, eliminando la necesidad de realizar el tradicional examen de oposición.
Sin embargo, esta estabilidad laboral conlleva un compromiso de permanencia. Los profesionales que hoy han recibido su adjudicación deberán trabajar de forma efectiva durante tres años en el destino asignado para consolidar su plaza fija. Una vez superado este trienio, podrán participar en concursos de traslados, siempre que acrediten ese periodo de servicio activo en el centro de origen.
Pleno absoluto en Barbastro, Alcañiz y Teruel
La respuesta de los especialistas ha sido rotunda en los tres hospitales que más sufrían la dispersión territorial, logrando una adjudicación del 100 % de las plazas convocadas:
- Hospital de Barbastro. Ha conseguido cubrir la totalidad de sus 14 vacantes estratégicas. El refuerzo es masivo en áreas críticas: 5 plazas para Cirugía General y Aparato Digestivo, 4 para Medicina Interna, 3 para Traumatología, y una para Urología y Oncología Médica respectivamente.
- Hospital de Alcañiz. Completa sus 10 puestos ofertados. La mayor inyección de personal se produce en Medicina Interna con 8 facultativos, a los que se suman uno de Urología y otro de Cirugía General.
- Hospital Obispo Polanco de Teruel. Logra asignar sus 11 plazas. Destaca el refuerzo en Cirugía General (4), Medicina Intensiva (3) y Urología (2), además de incorporar especialistas en Oncología y Traumatología.
Cambios en la asistencia de Huesca y Calatayud
Más allá de las cifras de ocupación total, el Gobierno de Aragón ha puesto en valor el impacto cualitativo en centros como el Hospital San Jorge de Huesca. En este centro se han cubierto dos de las tres plazas de Angiología y Cirugía Vascular. La importancia de este dato es capital: antes de este proceso, el hospital no contaba con ningún facultativo de esta especialidad. La incorporación de estos dos profesionales permitirá, por primera vez, garantizar la continuidad y calidad asistencial en un servicio que presentaba un déficit histórico.
Por su parte, el Hospital Ernest Lluch de Calatayud ha adjudicado 7 de sus 8 plazas. En este caso, la noticia más celebrada ha sido la recuperación del servicio de Traumatología: sumando esta convocatoria a traslados previos, el centro ha pasado de una situación crítica a contar con 6 de sus 7 plazas cubiertas. Además, se han incorporado 5 internistas y un cirujano general.
Próximos pasos: hacia la Medicina de Familia y el medio rural
El SALUD ha confirmado que esta adjudicación, centrada en especialidades con formación MIR de cinco años, es solo el primer escalón de un plan integral. Actualmente ya se está trabajando en una segunda fase que afecta a 139 plazas adicionales en hospitales periféricos para especialidades con formación MIR de cuatro años.
Finalmente, la estrategia culminará con una tercera convocatoria específicamente dirigida a las plazas de Medicina de Familia en el medio rural, el último gran desafío para garantizar que el sistema sanitario de Aragón ofrezca las mismas garantías de salud a todos sus ciudadanos, vivan donde vivan.