«La enfermería arrastra una serie de problemas y demandas históricas que necesitan ser abordadas ahora», asegura a Gaceta Médica Raquel Rodríguez Llanos, vicepresidenta primera del Consejo General Enfermería (CGE). La organización ha reforzado en los últimos meses su estrategia institucional en el ámbito político, manteniendo reuniones con PSOE, Partido Popular (PP), Sumar y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) para retrasmitir sus principales reivindicaciones de la profesión enfermera.
Rodríguez Llanos hace un balance muy positivo de esta ronda de contactos políticos, que responde, según explica, a una necesidad histórica de la organización. “Desde el Consejo General de Enfermería siempre hemos entendido que era necesario acercarnos a todos los grupos políticos, porque son quienes cambian las leyes y las estructuras. Todos los cambios estructurales importantes de nuestra profesión tienen que pasar por la vida política, y eso lo hacen los grupos políticos, gobiernen o estén en la oposición”, señala.
Por su parte, el presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, asegura que «estamos teniendo reuniones muy constructivas y productivas y estamos percibiendo la complicidad de todos los grupos parlamentarios» Asimismo, considera que hay una «clara voluntad de escuchar las demandas de la profesión, predisposición a atender las reclamaciones de las enfermeras, ver cuáles son nuestras problemáticas y poder trabajar conjuntamente para solucionarlas”.
“Entendemos que hay diferentes sensibilidades políticas y diferentes formas de ver el mundo, pero nuestra profesión es única y universal»
Raquel Rodríguez Llanos, vicepresidenta primera del Consejo General Enfermería (CGE)
La vicepresidenta primera del CGE asegura que en todas las reuniones mantenidas con los grupos parlamentarios ha predominado un talante de “entendimiento y aceptación, con voluntad de comprender nuestra situación y de estar de acuerdo con lo que planteábamos”. Según destaca, los partidos políticos no han considerado ninguna de las reivindicaciones fuera de lugar y han mostrado su sintonía con la línea de trabajo del Consejo General de Enfermería, compartiendo su visión de la profesión, sus necesidades actuales y su apuesta firme por la enfermería.

Rodríguez Llanos subraya que el objetivo de estos encuentros ha sido trasladar de primera mano las necesidades reales de la profesión enfermera y reforzar una visión común y transversal, al margen de las ideologías. “Entendemos que hay diferentes sensibilidades políticas y diferentes formas de ver el mundo, pero nuestra profesión es única y universal. La visión sobre la enfermería tiene que ser única, y la única que puede ofrecerla somos las propias enfermeras, a través de su representación legal y jurídica, que es el CGE”, afirma.
Pérez Raya coincide con la vicepresidente primera: «Nos encontramos con diferentes ideologías, pero debemos tener todos una misma sintonía en cuanto a los problemas de la profesión porque son únicos y universales». Además, el presidente explica que consideran «imprescindible» que les escuchen todos los grupos políticos para que «entre todos podamos reivindicar juntos estos cambios legislativos por el bien de los pacientes y de la sociedad. Es imprescindible que nos estén escuchando y conozcan de primera mano cuál es la situación a la que nos encontramos”.
«Es imprescindible que nos estén escuchando y conozcan de primera mano cuál es la situación a la que nos encontramos”
Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería (CGE)
En este sentido, la vicepresidenta explica que el CGE decidió iniciar este acercamiento en un momento especialmente relevante, marcado por reivindicaciones enquistadas desde hace años: «Hemos solicitamos reuniones con las portavocías de Sanidad de todos los grupos con representación parlamentaria, aunque estamos abiertas a cualquier grupo político que quiera escucharnos y conocer nuestra profesión”, indica.

Hasta el momento, el CGE ha mantenido reuniones con cuatro partidos políticos, mientras que otros encuentros permanecen pendientes en función de las agendas políticas: “No descartamos que haya más entrevistas, ya que creemos que es importante que nos escuchen todos los partidos políticos”.
Según Rodríguez Llanos, el hilo conductor de estas reuniones ha sido la importancia de la enfermería para la sociedad y la centralidad de los cuidados. “Les trasladamos que los cuidados son imprescindibles desde que nacemos hasta que morimos. Siempre decimos que se puede vivir sin curación, pero no sin cuidados. Y en el contexto actual, los cuidados son absolutamente necesarios”, explica la vicepresidenta primera. En este punto, remarca que la enfermería no solo impacta en el ámbito sanitario, sino también en el social, la formación, la docencia, la investigación y la gestión: “Las enfermeras están ahí, sosteniendo todo este sistema”.
Prescripción enfermera
A partir de esta base, el CGE ha planteado a los grupos políticos las principales reivindicaciones de la profesión. Entre los asuntos abordados figura de manera destacada la prescripción enfermera, cuestión que se trata dentro de la futura Ley del Medicamento y Productos Sanitarios. Rodríguez Llanos aclara que el planteamiento del CGE es muy concreto y siempre ligado a las competencias profesionales: “Las enfermeras deben poder prescribir aquellos medicamentos y productos sanitarios que estén dentro de su competencia profesional. No queremos prescribir nada que no sea nuestro ni que no corresponda a nuestra profesión”.
En este sentido, recuerda que la ley actual sí reconoce la capacidad prescriptora de otros profesionales con el mismo nivel académico, como podólogos o dentistas, pero no menciona a las enfermeras. “Con que la ley diga que pueden prescribir podólogos, fisioterapeutas y enfermeras y enfermeros, ya nos sitúa al mismo nivel formativo y académico que el resto de profesiones”, señala. Para el CGE, este reconocimiento abriría un camino estructural que permitiría a las enfermeras ejercer su labor con plena seguridad jurídica y de acuerdo con su formación de grado, especialización, máster y doctorado.
“hay una clara voluntad de escuchar las demandas de la profesión, predisposición a atender las reclamaciones de las enfermeras, ver cuáles son nuestras problemáticas y poder trabajar conjuntamente para solucionarlas””
Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería (CGE)
La respuesta de los grupos políticos a esta reivindicación ha sido, según la vicepresidenta, unánime. “Todos entienden que la enfermería es una profesión de grado, con especialidades y con el máximo nivel académico, y que debe tener todas las garantías para ejercer sus competencias sin impedimentos en su práctica diaria, tanto en el ámbito público como en el privado”, afirma.
Reclasificación
Otro de los ejes centrales de las reuniones con los partidos políticos ha sido la modificación de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias y el reconocimiento del grupo A1 para la enfermería. Rodríguez Llanos explica que, a igual nivel académico y formativo, debe existir el mismo nivel profesional, retributivo y de acceso a puestos de gestión. “No reivindicamos solo una cuestión económica, sino un reconocimiento social e institucional. El no estar en el A1 impide acceder a puestos que otras profesiones con la misma formación sí pueden ocupar”, denuncia.
El nuevo Estatuto Marco y la carrera profesional también han estado sobre la mesa. La vicepresidenta recuerda que las enfermeras cuentan con todos los niveles académicos universitarios y que esa progresión debe reflejarse en el ámbito laboral. “El A1 no es subir un escalón, es estar donde nos corresponde, con acceso a investigación, desarrollo profesional y reconocimiento pleno”, insiste.
Especialidades en la enfermería
Las especialidades de enfermería han sido otro de los temas clave. Aunque las especialidades están creadas, salvo la médico-quirúrgica, el problema radica en su aplicación práctica. “Las competencias están transferidas a las comunidades autónomas y muchas enfermeras especialistas no tienen una categoría profesional que les permita trabajar en su especialidad”, explica. Como consecuencia, profesionales con especialidad en Enfermería Familiar y Comunitaria, por ejemplo, acaban trabajando en unidades hospitalarias que no se corresponden con su formación.
«Las competencias están transferidas a las comunidades autónomas y muchas enfermeras especialistas no tienen una categoría profesional que les permita trabajar en su especialidad»
Raquel Rodríguez Llanos, vicepresidenta primera del Consejo General Enfermería (CGE)
Respecto a la especialidad médico-quirúrgica, paralizada desde hace casi dos décadas, Rodríguez Llanos reconoce su complejidad. “El desarrollo es muy difícil porque el ámbito es amplísimo y el conocimiento ha cambiado muchísimo. Por eso apostamos por los diplomas de acreditación”, señala. Estos diplomas, como el ya existente en cuidados paliativos, permitirían acreditar competencias específicas y garantizar que las enfermeras trabajen en los ámbitos para los que están preparadas.
En este marco, el CGE también ha abordado la posible especialización en urgencias y cuidados críticos, así como otros diplomas de acreditación en áreas como diabetes. “Es una salida muy ventajosa para la profesión y muy garantista para el sistema sanitario”, defiende.
Rodríguez Llanos destaca la apertura de un canal de comunicación estable con los grupos políticos: “No queremos que esto se quede en una reunión puntual. La profesión no se para y la política tampoco». Además, la vicepresidenta primera del CGE considera que este diálogo continuo es muy positivo para la enfermería.
Todas las reuniones han incluido la entrega de un dossier con las líneas estratégicas del CGE: “El talante ha sido muy positivo, cercano y empático en todos los grupos con los que nos hemos reunido. Nos han escuchado y atendido, y eso ya es muy importante. Desde el Consejo General de Enfermería estamos satisfechos”.