Estos son los puntos negros que CESM ve en el nuevo borrador del Estatuto Marco de Sanidad

Sanidad remitió el 11 de julio a los sindicatos el nuevo borrador del Estatuto Marco, y CESM analiza los "avances y retrocesos" que contiene el texto

La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) valora el nuevo borrador del Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad como «insuficiente» y “cosmético”. Aunque el sindicato señala que, gracias a la «presión» del Comité de Huelga —compuesto por CESM y el Sindicato Médico Andaluz (SMA)—, Sanidad ha eliminado “algunos elementos inaceptables” del texto anterior e introducido inciertas mejoras en la regulación de la profesión médica, la confederación de sindicatos denuncia que la mayoría de los cambios carecen de impacto real.

El pasado viernes, 11 de julio, Sanidad les remitió a las organizaciones sindicales del Ámbito de Negociación el nuevo borrador del Estatuto Marco. “Pese a la rigidez del Ministerio y su resistencia a pactar directamente con los representantes del colectivo médico, la presión del Comité de Huelga ha conseguido avances, pero se trata, en su mayoría, de gestos sin trascendencia práctica”, señala CESM. Entre esos avances destacan la retribución de la guardia como hora ordinaria, la reducción de su duración y el cómputo del descanso a efectos de jornada. También se han logrado mejoras como el reconocimiento del tiempo dedicado a formación, gestión, docencia o investigación como jornada efectiva, y la eliminación de la exclusividad para trabajar solo en el SNS.

Sin embargo, el sindicato médico advierte que estas medidas “no transforman el modelo” ni responden a las principales reivindicaciones del colectivo. “Las guardias obligatorias de 24 horas se mantienen, el tiempo de descanso no se considera efectivamente trabajado, y el modelo de jornada ordinaria más jornada complementaria sigue intacto”, denuncia la organización, que también lamenta la ausencia de límites reales a las cargas horarias y la falta de garantías para el descanso y la conciliación.

CESM denuncia además que “ninguno de los objetivos de la huelga convocada el 25 de febrero se ha conseguido” y acusa al Ministerio de negociar aspectos que afectan directamente a los médicos “en mesas donde estamos infrarrepresentados”. En ese sentido, exigen una jornada única para los facultativos, donde todo minuto trabajado sea computado y cualquier exceso sea voluntario, bien remunerado y reconocido a efectos de jubilación.

“Gracias a las movilizaciones del colectivo, la firme negociación de CESM y SMA y el impacto de la huelga médica del 13 de junio se han logrado avances, pero insuficientes”, subrayan. Por ello, el sindicato médico mantiene su convocatoria de huelga nacional, con una primera jornada fijada para el próximo 3 de octubre. “La movilización continúa hasta lograr un Estatuto propio de la profesión médica y facultativa y un ámbito específico de negociación”, señalan desde CESM.

Retrocesos e «insuficiencias» del nuevo documento

Asimismo, CESM ha hecho publico un análisis conciso de los «retrocesos» y «avances» de este nuevo documento del Ministerio. En primer lugar, analizan la clasificación, uno de los puntos más relevantes durante estas negociaciones: «La clasificación de los profesionales sanitarios supone un retroceso significativo respecto a las demandas del colectivo médico».

CESM señala que “se mantiene una clasificación que no reconoce adecuadamente la formación específica del personal facultativo”, pues se agrupa en el mismo nivel a titulados con un nivel 6 del MECU —con 240 créditos— junto a los médicos con 360 créditos, lo que “diluye la especificidad y el valor de la formación médica”. Además, aseguran que el nuevo texto permite que titulados con nivel 6 accedan al grupo 8 si realizan una especialidad de cuatro años, lo que “abre la puerta a que, con el aumento de años de formación, todas las titulaciones acaben en el mismo grupo”. CESM critica también que el ministerio haya eliminado cualquier disposición adicional que aclare la correspondencia con los grupos del EBEP, lo que podría esconder “la intención de mantener esta equiparación que perjudica al colectivo médico”.

En cuanto a la jornada laboral, CESM denuncia que “se perpetúa el modelo injusto de dos jornadas, la ordinaria y la complementaria”, manteniendo la jornada de guardia como obligatoria y con carácter complementario, lo que “sostiene la sobrecarga estructural del médico”. Aunque el límite máximo semanal se reduce de 48 a 45 horas en promedio cuatrimestral, aseguran que esto no supone una mejora real, porque “se permiten semanas de 60 o 70 horas sin violar la norma, lo que sigue siendo insostenible”. En el mismo sentido, la confederación sindical afirma que el Ministerio introduce el concepto de “carga horaria excesiva” pero sin establecer “límites reales ni medidas obligatorias”, siendo sólo “un diagnóstico sin tratamiento” que se limita a recomendaciones y reportes que no generan cambios efectivos.

CESM critica además la «incoherencia» en el descanso diario: “El descanso mínimo de 12 horas entre jornadas es obligatorio solo para los profesionales que ejercen en la sanidad privada”, mientras que en el ámbito público puede ser “saltado para cambios de turno o turnos encadenados”, algo que califican de “doble rasero inadmisible”. Respecto a las guardias localizadas, el sindicato lamenta que “siguen igual que en 2003”, siendo consideradas tiempo de trabajo efectivo solo durante la intervención o desplazamiento, sin regulación clara de su retribución ni límites en el número máximo, lo que permite “que la administración las use como comodín para suplir plantillas insuficientes”.

Sobre la contratación temporal, CESM alerta de que el texto autoriza “nombramientos temporales a tiempo parcial sin garantías claras”, lo que puede derivar en una precarización mayor del personal eventual, pues se deja a la discreción de cada servicio la definición del porcentaje, días y horario, sin una regulación que evite abusos.

CESM considera que “estos cambios no solo no mejoran las condiciones del personal médico, sino que consolidan un sistema injusto y sobrecargado que precariza la profesión”, por lo que seguirán “luchando por una clasificación digna, jornadas justas y condiciones laborales adecuadas para los profesionales sanitarios”.

Avances del nuevo borrador del Estatuto Marco

Por otro lado, la confederación sindical también ha hecho un análisis sobre los «avances» en el nuevo borrador del Estatuto Marco, aunque con «limitaciones importantes». Según CESM, se ha logrado “eliminar la obligación de exclusividad para especialistas con menos de cinco años de antigüedad”, un avance frente al texto anterior, aunque “se mantiene la incompatibilidad para cargos intermedios y jefes de servicio, quienes deberán dedicarse en exclusiva a sus puestos”.

En materia retributiva, destaca que «la jornada de guardia tendrá un reconocimiento retributivo que, al menos, resulte equiparable al de la jornada ordinaria». Además, se prohíbe “exigir jornada ordinaria antes o después de una guardia si la suma supera las 17 horas continuadas”, un “avance importante en términos de salud laboral, conciliación y prevención de la fatiga médica”.

CESM valora también el reconocimiento administrativo del descanso compensatorio anterior y posterior a la guardia como jornada realizada, lo que “garantiza que no se pueda exigir la devolución de estas horas de descanso”. Sin embargo, advierten que este avance es “insuficiente”, pues señala que continuarán exigiendo que «este tiempo compute como tiempo efectivo de trabajo”. En cuanto a las actividades profesionales, el borrador incluye “el reconocimiento como tiempo de trabajo efectivo de la formación continuada, gestión, docencia e investigación”, así como la introducción del teletrabajo como modalidad de prestación, “siempre que las necesidades del servicio lo permitan”.

Respecto a la protección del personal, CESM destaca que “se garantiza la indemnidad retributiva para profesionales exentos de guardias por embarazo, lactancia, motivos de salud o edad avanzada”, con la instauración de “modelos que aseguran la percepción del complemento equivalente a la actividad de guardia que se deje de realizar” y la posibilidad de trabajo voluntario para mayores de 55 años. Sin embargo, señalan que el texto “introduce dudas” sobre la percepción de complementos en permisos por embarazo, lactancia o incapacidad temporal, por lo que “habrá que resolver estas cuestiones jurídicamente”.

Sobre la movilidad laboral, aunque no se ha conseguido eliminar la movilidad forzosa, CESM resalta que “se han aumentado las garantías para los profesionales, vinculando la movilidad a planes de ordenación de recursos humanos negociados con las mesas sindicales, con preaviso y respeto a condiciones y retribuciones”. Finalmente, en cuanto a la evaluación para el desempeño, el sindicato señala que “aunque no hemos podido eliminarla, se ha conseguido descafeinarla”, ya que ahora solo “será uno de los aspectos tomados en consideración para la progresión en la carrera y desarrollo profesional”, eliminando sus efectos penalizadores en complementos, provisión de puestos y continuidad laboral.


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