Las recomendaciones para el diagnóstico y tratamiento de infecciones tras la DANA de Valencia, de un vistazo

SEIMC, SEMES y semFYC resaltan la importancia de la colaboración en emergencias y emiten consejos ante la posible proliferación de infecciones.

DANA Valencia

La reciente DANA en Valencia ha provocado inundaciones que han aumentado el riesgo de infecciones en la región. Ante esta situación, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) y Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) han emitido recomendaciones específicas para el diagnóstico y tratamiento de infecciones comunes tras este tipo de desastres naturales. Las infecciones que se presentan en estos contextos suelen tener una base bacteriana, parasitaria o vírica, y requieren atención inmediata y eficaz.

Además, Federico García García, presidente de la SEIMC, en declaraciones a GM, ha señalado que se han puesto, desde el primer momento, a disposición tanto del Ministerio de Sanidad como del Gobierno de la Comunidad Valenciana para ofrecer su ayuda y experiencia en el campo de las enfermedades infecciosas ante los riesgos que puede suponer la tragedia causada por la DANA. Así mismo, ha asegurado que considera que en estos momentos, es clave la colaboración entre sociedades científicas para poner al servicio de las víctimas de la catástrofe sus conocimientos en diversas áreas de conocimiento.

Leptospirosis

La leptospirosis es una infección bacteriana que puede ser leve y autolimitada o evolucionar a una forma grave, presentando síntomas como fiebre alta, cefalea, mialgias y enrojecimiento conjuntival. También puede provocar el Síndrome de Weil, cuya sintomatología se presenta en forma de fiebre, tríada de hemorragias, ictericia e insuficiencia renal. Para el diagnóstico, se recomienda análisis de anticuerpos (AC) en suero, y detección molecular en orina o sangre mediante PCR.

En cuanto a su tratamiento, en caso de infecciones leves pueden tratarse con doxiciclina (100 mg cada 12 horas por 7 días) o azitromicina (500 mg cada 24 horas por 3 días). Las formas graves requieren ceftriaxona IV 1g/12h.

Strongyloides

La infección por strongyloides puede ser asintomática en personas inmunocompetentes, aunque algunos presentan síntomas leves como prurito y diarrea con eosinofilia. En personas inmunodeprimidas, la infección puede ser más grave, afectando el sistema neurológico y respiratorio. Se diagnostica mediante detección de AC en suero y pruebas en heces (PCR, cultivo o microscopía).

Respecto a su tratamiento, se da con Ivermectina (200 mcg/kg cada 24 horas), el cual es empírico en casos leves. Las formas graves requieren un manejo por un especialista en enfermedades infecciosas.

Gastroenteritis aguda

Las gastroenteritis tras inundaciones suelen surgir como brotes con síntomas como náuseas, vómitos y diarrea. Las pruebas diagnósticas incluyen PCR en heces para virus y bacterias, y cultivos específicos según el agente o parásito.

En cuanto al tratamiento de la gastroenteritis, cabe destacar que la hidratación y el tratamiento sintomático son esenciales. En casos de fiebre o diarrea con sangre, o en pacientes inmunodeprimidos, se recomienda un tratamiento antibiótico con azitromicina (dosis única de 1 g) o ciprofloxacino (500 mg cada 12 horas por 3 a 5 días).

Hepatitis (VHA/VHE)

Los virus de la hepatitis A y E pueden transmitirse en condiciones de higiene deficientes. Los síntomas incluyen ictericia, náuseas, coluria y vómitos. El diagnóstico se realiza mediante detección de anticuerpos en suero y PCR en heces y sangre.

Para prevenirlo se recomienda la vacunación contra la hepatitis A.

Infección de heridas

Las heridas expuestas a aguas contaminadas son susceptibles a infecciones. El diagnóstico se basa en cultivos de frotis de herida, y se prioriza la limpieza y la higiene de la misma. La vacunación antitetánica es crucial para la prevención.

Para heridas graves, se recomienda ertapenem intravenoso o intramuscular (1 g cada 24 horas). Las opciones de tratamiento empírico incluyen moxifloxacino (400 mg cada 24 horas) o levofloxacino (500 mg cada 24 horas), con una duración de 7 a 14 días según la gravedad.

Infección respiratoria

Las infecciones respiratorias tras desastres suelen presentarse como cuadros gripales o neumonías bacterianas, incluyendo infecciones aspirativas y Legionella. Las muestras diagnósticas incluyen frotis nasofaríngeo para virus respiratorios y pruebas PCR o cultivos para ESPUTO, BAS o LBA.

En sospechas de neumonía aspirativa, se recomienda amoxicilina con ácido clavulánico (875 mg cada 8 horas) o cefditoreno (400 mg cada 12 horas). Las alternativas incluyen moxifloxacino (400 mg) o levofloxacino (500 mg cada 24 horas). El tratamiento debe darse durante 5 días.

La SEIMC ha asegurado además, que en España no se detectan actualmente casos autóctonos de cólera ni de tifus.


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