Los efectos de los recortes en el MIR durante la anterior crisis económica siguen pasando factura al sistema sanitario. Así lo denuncia el nuevo informe elaborado por la Fundación Centro de Estudios SIMEG «Vicente Matas» del Sindicato Médico de Granada, que advierte de cómo la falta de planificación política ha derivado en una preocupante escasez de médicos especialistas en pleno auge de las jubilaciones.
Ya en 2011, la organización publico un informe donde alertaban de que el «grave error» que suponía reducir plazas para médicos internos residentes (MIR) y otras titulaciones del sistema de formación sanitaria especializada. «Un error que comenzó con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y que recortó la oferta en la convocatoria 2010/2011″, aseguran en el informe. Esto se mantuvo con el Ejecutivo de Mariano Rajoy hasta 2014. No fue hasta la convocatoria 2015/2016 cuando comenzaron tímidamente a aumentar las plazas, una tendencia que se ha acelerado durante los últimos años con el Gobierno de Pedro Sánchez, pero que, según Matas, «llega demasiado tarde».
El informe explica que actualmente faltan especialistas para cubrir las plazas que van quedando vacantes debido al elevado número de jubilaciones, especialmente en áreas como Atención Primaria. Y, paradójicamente, hay una bolsa de cerca de 2.000 médicos admitidos en la última convocatoria que no han obtenido plaza MIR, pese a haber finalizado sus estudios.
“La planificación debe ser a medio-largo plazo, pero no se hizo. Al contrario: se recortaron drásticamente las plazas cuando más necesario era mantenerlas o aumentarlas”, denuncia Matas en el informe. Formar a un médico especialista en España requiere entre 11 y 12 años: seis de facultad, uno de preparación del MIR y entre cuatro y cinco de residencia.
Una situación que se podía prever
El estudio recuerda que, con solo observar los datos anuales del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre médicos colegiados, ya se podía prever la actual situación. En 2009 había 70.992 médicos de entre 45 y 54 años. Hoy, muchos de ellos están en edad de jubilación: el grupo de médicos entre 65 y 69 años ha crecido de 8.295 (3,8%) en 2009 a 39.390 (12,7%) en 2024. Los jubilados han pasado de representar el 8,6% del total a casi el 20%.
Aunque el número total de médicos colegiados en activo ha aumentado —de 202.118 en 2009 a 250.754 en 2024—, buena parte de ese crecimiento se debe a los menores de 35 años, que hoy suman más de 67.000 profesionales, de los cuales más de la mitad están aún en formación como residentes.
“El problema es que el grueso de los activos que tienen 55 años o más ha crecido de forma sostenida hasta 2020, y ahora empieza a descender. Pero este descenso no se compensa con nuevos especialistas, ya que muchos MIR se marchan al extranjero o regresan a sus países de origen tras completar la residencia en España”, alerta el informe. En la última convocatoria, más de 2.200 residentes provenían de universidades extranjeras.
El éxodo de los médicos
El informe también pone el foco en la precariedad laboral como una de las causas del éxodo de jóvenes médicos. «Hay que mejorar las condiciones laborales del Sistema Nacional de Salud, ofrecer contratos de larga duración, convocar oposiciones con todas las vacantes disponibles y resolverlas en seis meses. Solo así podremos fidelizar a nuestros especialistas», apunta Matas, quien considera que el sistema no puede permitirse perder el talento que forma.
Además, subraya la importancia de planificar con antelación la reposición de tutores MIR, también afectados por las jubilaciones, y a los que define como «pieza clave en el engranaje formativo, aunque poco reconocida”.
La comparación histórica muestra claramente el impacto de los recortes. En la convocatoria 2009-2010 se ofertaron 7.905 plazas de formación especializada, de las cuales 6.799 eran para MIR. En 2014-2015, el número total cayó a 7.328, con solo 5.956 plazas MIR, el dato más bajo en más de una década. Entre 2009 y 2014, Medicina perdió 843 plazas (–12,4%), mientras que otras titulaciones como FIR, BIR o QIR también sufrieron recortes significativos.
A partir de 2015, con el cambio de rumbo, las plazas comenzaron a crecer de forma progresiva. Sin embargo, los profesionales que iniciaron la residencia en ese momento no estarán disponibles como especialistas hasta este año o los próximos. En algunas especialidades médicas, la residencia dura cinco años, por lo que los efectos de estos recortes se arrastran durante más de una década.
Matas resume la situación en una frase: «Todo esto era previsible y se pudo evitar«. Asegura que informes como el suyo se presentaron de forma reiterada desde 2011, pero no fueron tenidos en cuenta. Hoy, con un sistema que envejece y una nueva generación de médicos sin plaza ni expectativas estables, el precio de aquella falta de previsión empieza a hacerse evidente. «El sistema sanitario español necesita planificación, inversión y visión de futuro. Porque formar un médico no lleva un año, lleva más de una década», concluye.