La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, presentó ayer el proyecto de modernización y ampliación del Hospital Universitario Gregorio Marañón, una reforma integral en la que el Gobierno regional invertirá 450 millones de euros para incorporar «instalaciones de vanguardia» y la más alta tecnología.
Ayuso defendió que el objetivo es que, cuando se hable de «los mejores hospitales, de prevención, cribados, trasplantes, unidades de referencia nacional, investigación, esperanza de vida, terapias avanzadas o atención a pacientes con ELA», se identifique a Madrid como referencia.
El nuevo Marañón sumará 175.000 metros cuadrados y contará con cuatro torres de hospitalización, dos de ellas de nueva construcción. El proyecto contempla 838 habitaciones individuales, capacidad para alcanzar hasta 1.200 camas, más de 400 salas de consultas, hospitales de día polivalentes, 12 salas para intervenciones y más de un centenar de puestos para pacientes críticos.
Uno de los ejes de la reforma será el nuevo servicio de Urgencias, con más de 6.000 metros cuadrados. Este espacio estará estructurado en torno a circuitos rápidos y tecnología de precisión para actuar con mayor eficacia en ictus, infartos y otras emergencias vitales, con el objetivo de reducir los tiempos de respuesta.
La primera fase de las obras ya ha comenzado, después de que el Consejo de Gobierno aprobara 61 millones de euros para construir tres nuevos edificios de Farmacia, Radioterapia y Medicina Traslacional. En este último espacio convivirán asistencia, investigación y fabricación de soluciones para enfermedades raras o patologías de altísima complejidad.
La segunda fase comprenderá las dos primeras torres de hospitalización, un nuevo bloque para Urgencias, Psiquiatría y áreas de diagnóstico por imagen. La tercera y última fase se completará con un bloque ambulatorio y de consultas externas, otro para docencia y dos nuevas torres de hospitalización.
Digitalización, IA y medicina personalizada
La reforma incorporará los últimos avances en digitalización para monitorizar los procesos asistenciales, garantizar el cuidado y la seguridad del paciente y ayudar a los profesionales en la toma de decisiones personalizadas. Según recoge la información remitida por la Comunidad de Madrid, consideran que la tecnología sanitaria se plantea como una «gran oportunidad» ante retos como el crecimiento demográfico, el envejecimiento de la población y la cronificación de determinadas enfermedades.
En este contexto, la inteligencia artificial, la telemedicina y la cirugía avanzada aparecen como herramientas para cambiar la forma de prevenir, diagnosticar y tratar, anticiparse a enfermedades y complicaciones, ofrecer tratamientos y atender a más pacientes con un seguimiento preciso.
Díaz Ayuso ha señalado que estas instalaciones ofrecerán «la máxima comodidad a pacientes y profesionales», con una «medicina de precisión, anticipada y personalizada” que permita garantizar mejores tratamientos y minimizar el tiempo de ingreso.
Un hospital con 8.000 profesionales
El Gregorio Marañón cuenta actualmente con 8.000 profesionales y registra cada año 40.000 intervenciones y procedimientos quirúrgicos, más de 300 trasplantes, 250.000 urgencias y un millón de consultas externas.
En este sentido, la Comunidad de Madrid remarca algunos hitos del centro, como haber realizado el primer trasplante cardiaco infantil con incompatibilidad sanguínea en España y ser el primero del mundo en combinar esta técnica con una donación en asistolia. También destaca su papel pionero en trasplante parcial de corazón y cateterismo linfático, así como su quirófano híbrido con impresión 3D para fabricar productos sanitarios durante la operación.