
Conselleria de Sanidad inició esta legislatura marcándose cuatro prioridades estratégicas: revitalizar y fortalecer la Atención primaria; potenciar la salud mental, a través de una mejora de su financiación; acometer la transformación digital de nuestras instituciones; incorporando para ello nuevas tecnologías como la IA, con el fin de mejorar su eficiencia y competitividad y por último, corregir el déficit de profesionales sanitarios del que adolece nuestra red asistencial. De cara a este año 2025 nuestra pretensión es seguir avanzando en el desarrollo de estos proyectos.
Respecto al primero de ellos, considero prioritario el fortalecimiento y la mejora de la eficiencia de nuestra red de más de 850 centros de Atención Primaria. Si queremos favorecer la continuidad asistencial del paciente y mejorar la percepción de calidad que la ciudadanía tiene de este tipo de servicios es básico que trabajemos en su consolidación. En esta labor, va a ser primordial el papel que desempeñan los más de 16.000 profesionales que trabajan en estos centros, pues por su cercanía al ciudadano y su conocimiento de sus necesidades asistenciales constituyen un instrumento clave a la hora de aplicar cualquier medida correctora.
Entre las iniciativas que ha impulsado el Consell en favor de la Atención Primaria destacaré tres:
- La primera de ellas es la creación de una Dirección General específica, con autoridad sobre todos los departamentos de salud, y que va a permitir una gestión más coordinada.
- Por otra parte, para garantizar su autonomía presupuestaria, le hemos asignado un presupuesto de más 700 millones de euros, cantidad que va a permitir aumentar las inversiones y acelerar con ello los cambios que tanto necesita.
- En tercer lugar, estamos trabajando en la reorganización orgánica y funcional de los Equipos de Atención Primaria. Con este fin hemos aprobado un decreto, que entrará en vigor este año y que va a permitir la implantación de un nuevo modelo basado en una organización jerarquizada, donde las plantillas se equipararán a las de los hospitales, al incorporar nuevas jefaturas de servicio y de sección.
El Decreto contribuirá además a una gestión compartida de la demanda y a la incorporación de tecnologías innovadoras, como la inteligencia artificial, que no sólo mejorarán la capacidad resolutiva de nuestros profesionales; sino que ayudarán reducirá las demoras; mejorando así la accesibilidad del ciudadano.
En cuanto a la segunda de las prioridades, debo recordar que la situación de la salud mental en nuestra Comunidad es preocupante, pues somos el territorio autonómico con mayor prevalencia registrada en trastornos mentales, situándose en un 25,1% frente al 15% nacional.
Ante esta situación, el Consell tuvo muy clara la necesidad de actuar de forma inmediata y lo hizo estableciendo tres directrices: reforzar los equipos de salud mental, aumentar la inversión en nuevos recursos asistenciales y preventivos y mejorar la formación del profesional.
“De cara a este año, nuestra pretensión es continuar avanzando en las cuatro prioridades estratégicas: revitalizar y fortalecer la AP, potenciar la salud mental, acometer la transformación digital y corregir el déficit de profesionales sanitarios”
Estas directrices quedaron recogidas en el Plan Valenciano de Salud Mental y Adicciones 2024-2027, que presentamos a principios de 2024 y que dotamos con un presupuesto de 724 millones de euros. Desde su puesta en marcha hemos creado una Dirección General específica; se ha incrementado la plantilla de profesionales de la salud mental en un 21,4 % y hemos licitado la creación de nuevas unidades de hospitalización; así como de hospitales de día, tanto para adultos, como para la población infantil y juvenil, una medida que va a situar a la Comunitat Valenciana entre las autonomías con mayor tasa de plazas del país.
La tercera de las prioridades se ha centrado en impulsar la trasformación digital de nuestra red asistencial como palanca para mejorar la capacidad diagnóstica de nuestros profesionales. El Consell ha tenido muy presente la capacidad transformadora de las tecnologías digitales a la hora de fortalecer nuestro sistema sanitario; por esta razón, el pasado 30 de octubre puso en marcha la Estrategia de Salud Digital de la Comunidad Valenciana, que contará con una inversión de 235 millones de euros para el periodo 2025-2027, y que integra más de 200 proyectos tecnológicos.
La cuarta de nuestras estrategias se centra en los más de 65.000 profesionales que trabajan en nuestra red sanitaria. Ellos constituyen nuestro patrimonio más valioso.
En este sentido, la situación de la que partimos no es positiva, pues venimos de un modelo asistencial en el que el profesional ha venido soportando muchos problemas como la precariedad laboral, la sobrecarga de trabajo, la ausencia de conciliación o la falta de incentivos, lo que ha provocado una merma en su confianza.
En mi opinión, el profesional sanitario tiene que sentirse cuidado, respetado y valorado por su trabajo. Tiene que notar que son importantes para la organización en la que trabajan. No podemos olvidar que ellos son los catalizadores del cambio que necesitamos. Por eso, políticos y gestores debemos escuchar sus inquietudes y a partir de ellas definir una estrategia de futuro, en la que acertemos a conjugar sensibilidad, realismo y ambición.
Con el fin de alcanzar esta meta, el Consell se ha propuesto impulsar una política de personal que promueva la estabilidad laboral, la conciliación familiar, el reconocimiento al mérito, la transparencia en las decisiones y las oportunidades de desarrollo profesional. Queremos recuperar su confianza para retener y fidelizar su talento, pero también queremos generar valor para convertir a nuestra organización en un foco de atracción de más talento.
Marciano Gómez es conseller de Sanidad de la Generalitat Valenciana.