Si bien médicos y enfermeros estaban ya enfrentados a costa del Estatuto Marco –los médicos piden la creación de la nueva categoría A1+ solo para ellos, mientras los enfermeros especialistas también quieren ser incluidos en dicha categoría–, ahora llega un nuevo roce debido al anteproyecto de Ley de los Medicamentos.
En este caso, el texto que fue aprobado ayer en Consejo de Ministros amplía el número de profesionales sanitarios facultados para prescribir medicamentos, habilitando a los enfermeros y fisioterapeutas entre los profesionales con posibilidad de prescribir, siempre dentro de sus competencias.
Para el Consejo General de Enfermería (CGE) se trata de una gran noticia, pues se trata de una petición de hace mucho tiempo. Cree que esta medida responde a lo que actualmente dicta la legislación vigente y que «será beneficiosa para todo el sistema sanitario». «Además de agilizar la atención, pues un mismo profesional realizará todo el proceso, la prescripción enfermera también contribuirá a reducir el gasto sanitario y a realizar una mejor gestión del gasto farmacéutico», aseguraba Florentino Pérez Raya, presidente del CGE.
Sin embargo, esto no ha sido de agrado para el sector médico. De hecho, desde la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) «rechazan cualquier medida que otorgue a otros profesionales, como enfermeros o fisioterapeutas, la potestad de prescribir medicamentos». Según exponen en un comunicado, consideran que «puede comprometer la seguridad del paciente y desdibujar el actual modelo asistencial«.
Y, en la misma línea se ha manifestado el Foro de la Profesión Médica –integrado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina, el Consejo Nacional de Especialistas en Ciencias de la Salud, la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos, la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME) y el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina–, que coinciden en el «impacto perjudicial en la seguridad clínica de los pacientes en nuestro país» que supondría la prescripción enfermera.
«Exclusivo» de la profesión médica
SEMERGEN hace hincapié en que «tanto el diagnóstico clínico como la prescripción de medicamentos son actos exclusivos de la profesión médica, compartidos únicamente con podólogos y odontólogos en el marco de sus competencias profesionales». Según los médicos de Primaria, la prescripción farmacológica debe estar precedido por una evaluación y diagnóstico clínico, lo que requiere «una formación médica especializada». De hecho, el Foro de la Profesión Médica puntualiza que la prescripción de medicamentos es «una atribución del médico para la que se requiere un mínimo de formación de seis años en el Grado de Medicina y cuatro o cinco años especialización».
Asimismo, el Foro de la Profesión Médica considera que «promover la aceleración de la gestión en la sanidad a través de la dilución de responsabilidades se aleja de la excelencia y confronta con las competencias de la profesión médica, la cual se basa en la capacitación, formación y responsabilidades adquiridas a lo largo de los años y experiencia profesional para ejercer el liderazgo clínico de los equipos multidisciplinares».
Además, en SEMERGEN recalcan que «en cualquier nuevo escenario, la responsabilidad tanto clínica como jurídica deberá recaer directamente sobre el profesional que prescribe». Aunque «valora» la labor de todos los profesionales del SNS y defiende «un modelo colaborativo e interdisciplinar entre médicos, enfermeros y farmacéuticos comunitarios», insiste en que «no se deben suplantar las competencias propias de la profesión médica en lo relativo a la prescripción farmacológica, poniendo el foco siempre en la seguridad del paciente como prioridad esencial».
Por otra parte, también apuntan a la sustitución de fármacos por parte de los farmacéuticos. SEMERGEN señala que para permitir la sustitución en situaciones de desabastecimientos, se debería hacer con el «conocimiento y consentimiento previo del médico prescriptor». «Se debe contar obligatoriamente con el criterio médico», recalca. De hecho, mencionan que tanto SEMERGEN como la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC) llevan años trabajando de forma conjunta para «mejorar la comunicación entre ambos colectivos», una colaboración que quedó reflejada en el Manifiesto de Zaragoza, suscrito por ambas sociedades en 2023.
Además, sobre la prescripción por principio activo, SEMERGEN defiende el uso racional del medicamento y la sostenibilidad del sistema sanitario, sin embargo, la sociedad científica no comparte la prescripción exclusivamente por principio activo, pues alega que «puede generar confusión en algunos pacientes y dificultades en la adherencia terapéutica».
«El médico debe conocer en todo momento qué tratamiento está recibiendo el paciente para poder realizar un seguimiento clínico adecuado y facilitar la adherencia y continuidad terapéutica, especialmente en pacientes pluripatológicos o con enfermedades crónicas», concluye.