El Estatuto Marco se va a tomar un respiro con la llegada de agosto y la época estival, pero antes ha dado una nueva vuelta. Las recientes declaraciones de la ministra de Sanidad, Mónica García, sobre el nuevo borrador de Estatuto Marco han generado un fuerte rechazo y numerosas críticas por parte de los sindicatos médicos, que coinciden en que la norma no responde a las necesidades reales del colectivo ni a las graves deficiencias del sistema sanitario público.
A principios de julio, el Ministerio de Sanidad entregó un nuevo borrador del Estatuto Marco a los sindicatos. Este miércoles, durante el Pleno de la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud, Sanidad ha presentado oficialmente este documento a los consejeros de Salud de las comunidades autónomas.
En la rueda de prensa posterior a la reunión, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha afirmado que “las mejoras del nuevo borrador con respecto al del año 2003 han sido innumerables” y ha resaltado que el objetivo principal de esta reforma ha sido “garantizar los derechos laborales de los profesionales sanitarios”. La titular del ramo ha destacado que el texto, tras más de dos años de negociaciones, ha sido consensuado en un «95% con el Ámbito de Negociación» y ha subrayado que es “un marco general” sobre el que “las CCAA, en el ejercicio de sus competencias, tendrán que trabajar”. Además, García ha señalado que el nuevo texto “va a cambiar el paradigma de las condiciones laborales de los profesionales de las próximas décadas”.
En este sentido, García también ha explicado que el Estatuto Marco ha otorgado “mayor flexibilidad” a las comunidades autónomas en cuanto a la toma de decisiones relacionadas con la organización de los recursos y las condiciones laborales. De este modo, la ministra de Sanidad ha dejado claro que el impacto económico de la reforma dependerá de cada comunidad autónoma: “Nosotros tampoco vamos a hablar ni de retribuciones ni de financiación de las comunidades porque depende de otros lugares”.
Pedrera ha incidido que todas la reuniones se ha centrado en el Ámbito de Negociación donde los médicos y facultativos están «infrarrepresentados»
Víctor Pedrera, secretario general de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), ha señalado a este medio que la ministra parece obviar el rechazo que ha suscitado entre el colectivo médico su nuevo borrador del Estatuto Marco. Pedrera ha incidido que todas la reuniones se ha centrado en el Ámbito de Negociación donde los médicos y facultativos están «infrarrepresentados» y apenas pueden exponer sus reivindicaciones.
«Desde CESM consideramos que una norma que en pleno siglo XXI siga marginando al colectivo médico respecto al resto de colectivos sanitarios, que no permita a los médicos tener voz propia para defender sus derechos y que, a la vista está, cuente con el total rechazo de la profesión médica, no va a solucionar las graves deficiencias que padece nuestra sanidad pública”, ha afirmado. Según el secretario general, esta norma ni refuerza, ni protege ni pone músculo al corazón del Sistema Nacional de Salud, en especial a los médicos, parafraseando precisamente a la ministra.
Valoración de Amyts
Por su parte, Ángela Hernández, secretaria general del sindicato Asociaciones de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), no ha dudado en calificar a ‘Gaceta Médica’ la valoración de la ministra como una desconexión total con la realidad: «Vive desconectada de la realidad«. En su opinión, la titular del ramo hizo una valoración basada en las reuniones mantenidas y ha afirmado que ya había un acuerdo en un 95% con las organizaciones sindicales y con las comunidades autónomas. «No es lo que se percibe ni en las declaraciones de los sindicatos del Ámbito ni en las declaraciones de los sindicatos médicos ni tampoco en las declaraciones de las autonomías», ha añadido Hernández.
La secretaria general ha reconocido que efectivamente hay que cambiar el Estatuto Marco de 2003, y que la reforma era necesaria desde hace tiempo, ya que el actual no es un buen marco laboral para atraer y fidelizar al personal sanitario, y en concreto a médicos y facultativos. Sin embargo, ha puntualizado que no se sienten identificados con todo lo que mencionó la ministra.
«No es lo que se percibe ni en las declaraciones de los sindicatos del Ámbito ni en las declaraciones de los sindicatos médicos ni tampoco en las declaraciones de las autonomías»
Además, ha insistido en que la ministra ha exagerado al afirmar que el Anteproyecto solo viene a solucionar la temporalidad, calificando esta afirmación como “una falta de respeto, una tomadura de pelo directamente a los profesionales”. Ha recordado que la temporalidad proviene de una exigencia europea y se tramita a través de la Ley 20/2021, y ha criticado que ni siquiera se está resolviendo a un ritmo adecuado.
Para Hernández, lo más preocupante son las últimas declaraciones de la ministra, que ha insistido en la obligatoriedad de las guardias médicas. “Está claro que es lo que nos diferencia del resto de trabajadores y profesionales: los médicos y facultativos deben dar la asistencia, pero que la ministra diga que las guardias tienen que seguir siendo obligatorias y que la única forma en que se puede hacer sea manteniendo esa obligatoriedad, nos parece escandaloso”, afirmó.
Finalmente, Hernández ha calificado la rueda de prensa como decepcionante, no en el sentido estricto, porque eso «implicaría esperar algo», sino porque “esto no va bien, desde luego, al menos para médicos y facultativos”. Se ha mostrado escéptica respecto a que el proceso de negociación llegue a buen puerto a tiempo, dado que la ministra ha anunciado que para octubre se presentaría el plan en el Consejo de Ministros, pero “no sé dónde va a estar ese acuerdo con todos los conflictos que hay”.