El sector sanitario privado refuerza en la última edición de su “Observatorio del sector sanitario privado 2026”, elaborado por la Fundación IDIS y presentado en Madrid, su posición como uno de los “motores de innovación y sostenibilidad” del sistema sanitario español. El informe recoge que el sector alcanza los 37.048 millones de euros de gasto sanitario, lo que supone el 26,8% del total y el 2,47% del PIB, consolidando su peso estructural en el sistema.
El presidente de la Fundación IDIS, Fernando Campos, ha abierto la jornada explicando que la entidad ha iniciado una nueva etapa bajo un lema que, según ha afirmado, sintetiza el momento actual: “Una nueva salud es cosa de todos”, una idea que definió no como un eslogan, sino como “una convicción profunda”. Campos ha situado el debate en el contexto de una transformación acelerada del sistema sanitario impulsada por la tecnología, la digitalización y la inteligencia artificial, en paralelo al envejecimiento poblacional y al aumento de la cronicidad: “Vivimos una transformación acelerada del ámbito de la salud, impulsada por la tecnología, la digitalización, la inteligencia artificial y nuevos modelos asistenciales”.
“Apostar por la innovación y la tecnología para ganar eficiencia, priorizar recursos y garantizar la sostenibilidad sin renunciar a la calidad ni al acceso del paciente”
Asimismo, ha añadido que este escenario incrementa la presión sobre los sistemas sanitarios y exige nuevas respuestas: “La innovación terapéutica y un paciente más informado requieren inversiones cada vez mayores y un servicio excelente”, por lo que ha defendido la necesidad de “apostar por la innovación y la tecnología para ganar eficiencia, priorizar recursos y garantizar la sostenibilidad sin renunciar a la calidad ni al acceso del paciente”.
En su intervención, el presidente de la Fundación IDIS ha puesto el acento en la importancia de la colaboración público-privada como elemento estructural del sistema: “El observatorio vuelve a poner cifras a una realidad incuestionable. La colaboración público-privada es imprescindible en sectores clave para nuestra sociedad. Y la sanidad, por supuesto, no es una excepción”. En este marco, ha destacado el peso del sector sanitario privado, afirmando que “hoy hablamos de un sistema en el que más de 18 millones de personas están cubiertas por un seguro privado, que asume casi el 30% de las altas hospitalarias y el 42% de las intervenciones quirúrgicas”.
Campos ha insistido en la necesidad de aprovechar todos los recursos disponibles en un sistema tensionado: “No podemos permitirnos recursos sin utilizar. Para atender adecuadamente las necesidades de los pacientes es imprescindible contar con todas las capacidades disponibles, públicas y privadas, trabajando de manera coordinada”.
“No podemos permitirnos recursos sin utilizar. Para atender adecuadamente las necesidades de los pacientes es imprescindible contar con todas las capacidades disponibles, públicas y privadas, trabajando de manera coordinada”
El presidente de Fundación IDIS ha subrayado la importancia de la inversión tecnológica y la orientación hacia un modelo sanitario más innovador y colaborativo: “La inversión en equipamiento y tecnología médica, que puede situarse entre 30 y 80 millones de euros en el desarrollo de un hospital, demuestra el compromiso del sector privado con una atención de calidad avanzada y sostenible”. Y ha apelado a la necesidad de consenso y cooperación: “Es el momento de llegar a acuerdos, de sumar capacidades y de construir soluciones compartidas para dar respuesta a los desafíos actuales y futuros de nuestro sistema sanitario”.
El vicerrector de Investigación, Ciencia y Doctorado de la Universidad Camilo José Cela (UCJC), Francisco López Muñoz, también ha sido uno de los encargados de iniciar las jornadas y ha subrayado el papel del ámbito académico en la evolución del sistema sanitario: “Desde la universidad entendemos que nuestra responsabilidad no se limita únicamente a formar profesionales altamente cualificados, sino también a fomentar el pensamiento crítico, el diálogo interdisciplinar y la generación de conocimiento útil para la sociedad”. En este sentido, ha defendido la necesidad de estrechar la colaboración con el sector sanitario: “Creemos firmemente que la colaboración entre el ámbito académico y el sector sanitario es clave para generar soluciones eficaces, innovadoras y sostenibles”.
Herramienta clave para el ámbito privado
La directora general de la Fundación IDIS, Marta Villanueva, ha enmarcado el informe como “el buque insignia” de la organización y una herramienta clave para dimensionar el papel del ámbito privado dentro del sistema sanitario español: “El sistema sanitario es uno. Tendrá sector privado, sector público, pero es uno”.
Villanueva ha defendido la necesidad de integrar ambos ámbitos bajo una visión estructural: “Desde nuestra fundación defendemos esa estructuración, esa necesidad y esa potencia del sector privado, y lo que pedimos es la normalización de su existencia”. En este sentido, subrayó la importancia de los “vasos comunicantes” entre ambos sectores para lograr “un sistema sanitario completo y compacto que promueva la continuidad asistencial” y garantice “una sanidad accesible, equitativa y solvente”.
Durante su intervención, ha explicado el carácter del informe como una “radiografía” extensa del sector, basada en fuentes “reales y objetivas”, aunque con limitaciones temporales en algunos indicadores. “Este año, por primera vez, no ha salido la estadística del gasto sanitario público en el momento habitual, por lo que hemos incluido el último dato disponible y lo actualizaremos cuando el Ministerio lo publique”, ha precisado.
“Un sistema sanitario completo y compacto que promueva la continuidad asistencial” y garantice “una sanidad accesible, equitativa y solvente”
En términos económicos, Villanueva ha detallado que “el gasto sanitario privado anual es de 37.000 millones de euros”, lo que representa “el 26,8% del gasto sanitario total” y “un 2,47% del PIB”. A esta cifra se suma el gasto sociosanitario, cercano a “los 8.000 millones de euros”, y el gasto en salud bucodental, que asciende a “8.721 millones de euros”. En conjunto, ha subrayado, se trata de “generadores indiscutibles de empleo”, con “222.561 empleos” vinculados al sector.
El crecimiento del aseguramiento privado ha sido otro de los ejes centrales de su análisis: “Tenemos 12,8 millones de asegurados en España, lo que representa el 26% de la población”. Ha detallado que el 82% corresponde a asistencia sanitaria, el 12% al mutualismo y el 6% al reembolso de gastos, con un volumen de primas de “13.312 millones de euros”, un 11,5% más que el año anterior. En este contexto, destacó que “casi 1,6 millones de funcionarios, aproximadamente el 71%, eligen de manera libre ser atendidos dentro del sector privado”.
En cuanto a la colaboración público-privada, la cifró en “10.000 millones de euros en 2023”, lo que supone “el 10,2% del gasto sanitario público” y “un 0,67% del PIB”. Además, ha remarcado el peso estructural de la red privada en términos de infraestructuras: “Tenemos 440 hospitales en el sector privado, el 57% del total, y más de 40.000 camas”. A ello se suma el predominio en otros ámbitos como las residencias —“el 70,1% son privadas”— o las clínicas dentales, donde “el 99,4% del total está en el sector privado”.
La directora general ha insistido en la capacidad asistencial del sector: “El 30% de las altas, el 32% de las urgencias y el 42% de las intervenciones quirúrgicas se realizan en hospitales privados”. Unos datos que, a su juicio, evidencian su papel estructural: “Estos datos no son interpretables ni subjetivos, asientan el mensaje de la necesidad de este sector para poder seguir funcionando”.
“Tenemos 12,8 millones de asegurados en España, lo que representa el 26% de la población”
En el ámbito tecnológico, ha subrayado la fuerte inversión del sector privado, que concentra “el 48% de las resonancias magnéticas, el 39% de las gammacámaras y el 41% de los mamógrafos”. Además, destacó la incorporación de tecnologías avanzadas como la protonterapia, la radioterapia guiada por resonancia o el uso creciente de inteligencia artificial: “Es un nuevo paradigma y una inversión muy significativa que ya estamos viviendo”.
Finalmente, Villanueva ha reivindicado el papel del sector privado como parte integrante del sistema sanitario: “El sector privado existe, es utilizado, es sólido y responde a la demanda y a la calidad asistencial que piden los ciudadanos”. Ha apostado por reforzar la colaboración entre todos los agentes y destacó la interlocución con la Administración: “Tenemos una muy buena comunicación con el Ministerio de Sanidad para avanzar en la integración de los datos de salud, algo necesario e imprescindible”.
Contribuciones del sector
El secretario general de la Fundación IDIS, Adolfo Fernández-Valmayor, ha cerrado la jornada poniendo en valor el contenido del informe y la dimensión estructural del sector: “La presentación exhaustiva y con tantos datos del informe seguro que todos lo saben ya y lo tienen muy claro, pero lo que nos deja es una idea muy clara de que la sanidad privada forma parte del sistema sanitario, es sistémica, es una parte y aporta valor”. En este sentido, enumeró algunas de las contribuciones del sector, subrayando que “aporta valor cuando atiende a los pacientes, cuando investiga, cuando reduce la presión asistencial, cuando invierte en tecnología, cuando genera empleo”, así como “cuando ayuda a que el sistema sea más accesible, sostenible y solvente”.
“Llevamos tiempo defendiendo una sanidad más colaborativa, más interoperable y más integrada, está en nuestro ADN”
El cierre de la jornada apeló a la necesidad de avanzar en cooperación y consenso: “Llevamos tiempo defendiendo una sanidad más colaborativa, más interoperable y más integrada, está en nuestro ADN”. Fernández-Valmayor llamó a orientar el debate hacia soluciones y datos: “Tenemos que trabajar menos en la confrontación y más en las soluciones, más colaboración y menos bloques”.
Reflexiones sobre la sostenibilidad del sistema sanitario
Durante la jornada de presentación del informe en Madrid se ha celebrado también una mesa de reflexiones sobre la sostenibilidad del sistema sanitario, en la que han participado el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, la presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, Carina Escobar, el exconsejero de Sanidad de Cataluña, Boi Ruiz, y el presidente de HM Hospitales, Juan Abarca.
Padilla ha puesto el foco en la brecha temporal y de valores que separa la actual gestión sanitaria de la Ley General de Sanidad de 1986. Según Padilla, el análisis de los problemas actuales debe ir más allá de un simple listado de carencias técnicas, reconociendo que “la sociedad en la que se gestó el Sistema Nacional de Salud no es la misma que la sociedad en la que vivimos ahora”. Esta evolución ha transformado un proyecto que nació con una mirada a largo plazo y espíritu colectivo en un sistema que hoy lidia con la inmediatez, la ultraespecialización y un ánimo más individualista.
Respecto a la crisis de recursos humanos, Padilla ha planteado una reflexión que trasciende las fronteras españolas, cuestionando el desajuste entre la oferta formativa y la realidad laboral. Para el Secretario de Estado, el número de efectivos no es el único problema, sino la falta de adecuación entre las expectativas profesionales y la capacidad de respuesta del sistema: “La gran pregunta no es cuántos médicos faltan; es cómo es posible que en el momento en el que más profesionales sanitarios se forman y se contratan, todos los países de Europa tengamos una crisis”. En este sentido, aboga por una innovación que no sea solo digital o farmacológica, sino fundamentalmente organizativa.
“La gran pregunta no es cuántos médicos faltan; es cómo es posible que en el momento en el que más profesionales sanitarios se forman y se contratan, todos los países de Europa tengamos una crisis”
Por su parte, Abarca ha sido tajante al señalar que el actual marco normativo ha agotado su ciclo tras décadas de parches. Abarca sostiene que el sistema público ha sufrido un deterioro tecnológico y asistencial que solo se vio mitigado temporalmente por los fondos post-pandemia. En su diagnóstico, es imperativo actualizar las reglas del juego: “Habría que hacer una nueva Ley General de Sanidad que contemple con normalidad la colaboración público-privada porque es una cosa estructural”. Para el directivo, el sistema actual está «pasado de cuentas» y excesivamente burocratizado, lo que impide una respuesta ágil a las demandas de una población que ya no ve la sanidad como una concesión, sino como un derecho exigible,.
Abarca también ha introducido el debate sobre la solvencia y la financiación de la innovación, sugiriendo que el sistema debe abrirse a nuevas fórmulas para no quedar obsoleto. Ha defendido que el actual modelo de cobertura universal sin matices genera inequidades en el acceso a tecnologías de vanguardia, como el diagnóstico precoz. “En este país hay que empezar a replantearse el copago para determinadas cosas relacionadas con la innovación… el sistema nacional de salud no puede quedarse parado”. Según su visión, el enriquecimiento del sistema pasa por ofrecer todas las opciones terapéuticas disponibles, aunque esto implique debatir quién y cómo debe costear los avances más disruptivos.
“En este país hay que empezar a replantearse el copago para determinadas cosas relacionadas con la innovación… el sistema nacional de salud no puede quedarse parado”
Asimismo, Escobar ha defendido que la sostenibilidad del sistema pasa necesariamente por situar al paciente en el centro de los procesos, no como una declaración de intenciones, sino como una herramienta de eficiencia. Ante el incremento de la cronicidad compleja, Escobar reclama una reorganización que garantice la continuidad asistencial y mejores resultados en salud. “Estar centrado en los pacientes es buscar la eficiencia; buscar esos mejores resultados es todo un reto porque requiere otra forma de medir y de hacer asistencia”. Para la representante de los pacientes, el nuevo rol activo de la sociedad es una palanca de cambio que el sistema debe integrar formalmente.

Asimismo, Escobar ha alertado sobre la brecha de comunicación y educación sanitaria que lastra la efectividad de los tratamientos y la prevención. Ha señalado que la falta de comprensión en la consulta médica es uno de los principales obstáculos para la adherencia y la prevención terciaria, especialmente en colectivos vulnerables y personas solas. “El 43% de los pacientes cuando sale de la consulta de un diagnóstico no ha entendido a su médico, y esto nos pasa también a la hora de la prescripción de fármacos”. Para la plataforma, fortalecer la atención primaria y mejorar la alfabetización en salud son pasos críticos para evitar que el sistema siga fragmentado.
“No cometamos el error de pensar que solo es poner más dinero. Poner más dinero para seguir haciendo lo mismo nos va a llevar por el mismo camino”
Ruiz ha centrado su análisis en la necesidad de dotar al Ministerio de Sanidad de una verdadera soberanía, desligándolo de los «atavismos» normativos de la Seguridad Social que aún rigen el patrimonio y el personal. Para Ruiz, el sistema nacional de salud actual sobrevive gracias a mecanismos de control que limitan su potencial de transformación. “El sistema no puede seguir siendo sostenible a expensas del racionamiento. Tenemos un sistema de racionamiento que hace un sistema sostenible”. Su propuesta pasa por una reforma reglamentaria profunda que permita al sistema actuar con autonomía y bajo criterios de ciudadanía en lugar de cotización.
Finalmente, Ruiz ha advertido que el aumento de la financiación, por sí solo, no resolverá las deficiencias si no se acompaña de cambios en la gestión y presupuestos plurianuales que permitan ver la innovación como una inversión a largo plazo. Ha subrayado que el actual modelo de presupuestos anuales estancos impide una integración real de la prevención y la innovación biomédica. “No cometamos el error de pensar que solo es poner más dinero. Poner más dinero para seguir haciendo lo mismo nos va a llevar por el mismo camino”. En su lugar, aboga por calcular los recursos en función de las necesidades reales de la población y no solo por la actividad realizada.