Durante meses, el proceso de adjudicación del concierto sanitario de Muface para el periodo 2025-2027 ha estado marcado por arduas negociaciones. A pesar de la incertidumbre inicial, finalmente las mejoras introducidas han permitido la adhesión de Adeslas y Asisa, asegurando la continuidad del sistema. Pero, ahora que parecía que el caso Muface había quedado solventado, revive la polémica acerca de su conveniencia.
El informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) sobre mutualismo administrativo en España, publicado ayer, propone la incorporación progresiva de los nuevos mutualistas al Sistema Nacional de Salud (SNS), así como sustituir la adscripción obligatoria a Muface por un régimen voluntario, alineándose con el Ministerio de Sanidad, que considera que «Muface no es eficiente«.
«Es prioritario seguir con este modelo»
Ante ello, la sanidad privada se ha pronunciado pidiendo cautela a la hora de tener en cuenta las conclusiones expuestas en el estudio de la AIReF. Desde la Fundación IDIS apuntan que la incorporación de mutualistas al SNS generaría un «impacto negativo» sobre la capacidad del sistema sanitario público para atender a la población en condiciones adecuadas.
«Según el propio informe de la AIReF, la incorporación de 1,6 millones de mutualistas sin refuerzo previo aumentaría en un 7% las listas de espera quirúrgicas y en un 30% las de consultas especializadas, lo que agravaría la situación de colapso que existe actualmente«, destaca la Fundación IDIS, quien recuerda además que las listas de espera han alcanzado «niveles históricos» en los últimos años, con un aumento del número de pacientes que esperan tanto intervenciones quirúrgicas (121 días de media, según datos del Ministerio con fecha de junio de 2024) como consultas con especialistas (94 días). Una situación que «evidencia que el sistema sanitario está al límite de su capacidad, sin margen para absorber una mayor demanda asistencial».
Por otra parte, señala que el mutualismo administrativo «mejora la accesibilidad del sistema sanitario y controla el gasto sanitario«. Por ello, la Fundación IDIS considera que se trata de «un modelo eficiente y que genera contención al sistema». Además, afirma que está bien valorado por parte de sus usuarios: más del 70% elige ser atendido en el sector sanitario privado.
Ante esta situación, la Fundación IDIS considera «imprescindible» que cualquier reforma del modelo de mutualismo administrativo vaya acompañada de un refuerzo sustancial del SNS que garantice la adecuada cobertura sanitaria para todos los ciudadanos. «Si no se produce dicho fortalecimiento, una transición acelerada de los mutualistas al sistema público no es una opción viable. Por tanto, en la actualidad, es prioritario seguir contando con este modelo, que no solo beneficia a los mutualistas, sino que también contribuye al equilibrio del sistema sanitario español, mejorando la atención y los tiempos de respuesta en ambos sectores», concluye.
«El sistema privado funciona con éxito»
Por su parte, la patronal de la Sanidad Privada, ASPE, considera que el informe de la AIReF «decreta la ‘obsolescencia programada’ de Muface, a pesar de reconocer el buen papel que desempeña la sanidad privada». «El sistema funciona con éxito y lo lleva haciendo desde hace más de cuatro décadas», recalca.
En este sentido, expone que la AIReF reconoce que el gasto sanitario per cápita es menor en el mutualismo (1.030 euros por cada mutualista privado) que en el SNS (1.405 euros por persona protegida). «Además, sentencia en su documento que el menor coste de los mutualistas en la opción pública equilibra financieramente el sistema«, recuerda ASPE.
«Este informe se utilizará para acabar con un modelo de colaboración público-privado que ha sido un ejemplo, por motivos puramente ideológicos», afirma Carlos Rus, presidente de ASPE, quien también apunta que ya avisó hace un año de las intenciones de «dejar morir el sistema».