La Fundación IDIS ha presentado este martes la XI edición del Estudio RESA 2025, un análisis de los indicadores de resultados sanitarios en la sanidad privada española. El informe confirma la mejora sostenida del sector, incluso en un contexto de creciente demanda asistencial. “El sector sanitario privado continúa mejorando en sus resultados, pese al aumento de la actividad asistencial”, ha señalado Marta Villanueva, directora general de la Fundación IDIS, durante la jornada ‘El poder de los resultados sanitarios’, en la que también se entregaron los Reconocimientos QH (Quality Healthcare). Estos galardones suman ya 222 entidades acreditadas en todo el país.
El presidente de la Fundación IDIS, Iñaki Peralta, ha subrayado durante la presentación la importancia de la medición y la transparencia como pilares del sistema. “Ponemos en valor el poder de los resultados sanitarios y es verdad que fue una de las prioridades al principio de la Fundación IDIS dar transparencia a lo que ocurría en la sanidad privada para no dejarnos llevar por corrientes ni opiniones, sino por datos de verdad”, ha afirmado.
Peralta ha destacado además que esta nueva edición consolida el propósito fundacional de IDIS: “Esta XI edición del Estudio RESA afianza la apuesta de la Fundación IDIS y de sus patronos por la transparencia y la calidad asistencial. Medir es la única manera de conocer qué se hace bien y qué se puede mejorar. Desde 2011 seguimos esta senda para facilitar a los pacientes información clave sobre la sanidad privada y a los profesionales datos sobre los estándares de calidad en los centros asistenciales”.
40 millones de registros
El estudio, que alcanza un récord de participación, recopila información de 624 centros —148 hospitales, 140 centros ambulatorios y 336 unidades de reproducción asistida— y se apoya en más de 40 millones de registros. Los 146 indicadores evaluados (18 más que en 2024) ofrecen una radiografía precisa del rendimiento del sistema privado en términos de accesibilidad, eficiencia, seguridad del paciente, resolución asistencial y productividad.
Durante la presentación, Villanueva y José María Alcázar, jefe de Evaluación Asistencial y Seguridad del Paciente en Quirónsalud, analizaron los principales resultados. “Vamos a ver resultados reales, basados en datos, que defienden el rigor y la transparencia que caracterizan a nuestra entidad”, ha afirmado Villanueva, quien ha insistido en la necesidad de adaptarse a un entorno sanitario en constante transformación. “El mundo está cambiando, el sector se está transformando y tenemos que hacerlo”.
“El sector privado tiene que mostrar resiliencia y capacidad de incorporar este volumen importante de pacientes, con envejecimiento, cronicidad y complejidad, sin reducir la calidad de la asistencia”
Villanueva ha apuntado que el aseguramiento privado sigue creciendo y ya alcanza a 13 millones de españoles, lo que supone el 26% de la población. Este incremento, supone un desafío para el sistema: “El sector privado tiene que mostrar resiliencia y capacidad de incorporar este volumen importante de pacientes, con envejecimiento, cronicidad y complejidad, sin reducir la calidad de la asistencia”.
Los tiempos medios de espera en urgencias se reducen a seis minutos para el triaje y a 18,3 para la atención médica. En cirugía programada, el tiempo de espera baja de 24 a 15,6 días, mientras que la primera cita con un especialista se mantiene en una media de 14,6 días. Las pruebas de laboratorio continúan ofreciendo resultados en menos de 24 horas.
En radiodiagnóstico, los tiempos de espera son de 12,1 días para mamografía, 8,1 para resonancia magnética y 4,4 para TAC, cifras que, según los expertos, reflejan tanto el aumento de la demanda como la capacidad del sistema privado para mantener su agilidad. La estancia media hospitalaria se sitúa en 2,8 días, con un 54,4% de cirugías sin ingreso y un índice de reingreso a los 30 días del 5%. “Esto indica que damos el alta cuando el paciente está realmente preparado, sin acelerar procesos por presión asistencial”, ha apuntado Villanueva.
Los indicadores de seguridad muestran una mejora constante. La incidencia de complicaciones asistenciales se mantiene por debajo del 1%, las infecciones nosocomiales en el 0,29% y la mortalidad de pacientes quirúrgicos con complicaciones tratables desciende del 19,4% al 13,86%. Alcázar ha subrayado que “los indicadores muestran que todo el proceso está funcionando bien y que la atención al paciente sigue siendo de máxima calidad”.
El estudio incorpora además nuevos módulos sobre cronicidad y productividad. En el primero, la estancia media de los pacientes con enfermedades crónicas es de 4,6 días, con una mortalidad intrahospitalaria del 2,7% y una tasa de reingresos del 6%. En cuanto a productividad, el índice de rotación de camas alcanza las 56 altas por cama al año, con una ocupación media del 55,4% y 14,2 pruebas de imagen diarias por máquina. “Estos indicadores nos permitirán seguir trabajando en los próximos años y asegurar que la atención se mantiene en los mismos estándares de calidad”, ha señalado Villanueva.
El informe también analiza procesos clínicos clave como la atención oncológica, la fractura de cadera, el infarto agudo de miocardio o la hiperplasia benigna de próstata, donde se constata una reducción de la estancia media y la mortalidad, así como una mayor ambulatorización de los procedimientos. Para Villanueva, estos resultados confirman que “el estudio RESA es una herramienta sólida de transparencia que muestra la realidad del día a día y cómo trabajamos para mejorar constantemente”.
Reconocimientos QH
En el marco de la misma jornada, la Fundación IDIS entregó los Reconocimientos QH (Quality Healthcare), que distinguen la excelencia en la gestión de la calidad asistencial. En esta edición, 14 organizaciones lograron el sello por primera vez, 5 renovaron mejorando su categoría y 7 ascendieron de nivel respecto a convocatorias anteriores.
“El Reconocimiento QH es un estímulo clave para que tanto las entidades públicas como privadas se esfuercen por alcanzar los estándares más altos en calidad asistencial y eficiencia»
El subdirector general de Calidad Asistencial y Seguridad del Paciente de la Comunidad de Madrid, Alberto Pardo, premiado también en esta edición, destacó el valor transformador de estos reconocimientos. “Estos premios te ayudan indirectamente a identificar buenas actuaciones y a decir ‘mira, ahí está donde tú puedes ir a ver cómo mejorar’. Son un factor motivador y una palanca de cambio que impulsa la cultura de la calidad en las organizaciones sanitarias”, ha afirmado.
Villanueva ha concluido que “el Reconocimiento QH es un estímulo clave para que tanto las entidades públicas como privadas se esfuercen por alcanzar los estándares más altos en calidad asistencial y eficiencia. Este reconocimiento no solo pone de manifiesto el compromiso con la excelencia en la atención sanitaria, sino también con la creación de un entorno seguro y accesible para los pacientes, que responde de manera eficaz a sus necesidades”.
