Los síntomas del infarto de miocardio varían entre hombres y mujeres. Durante el embarazo, la preeclampsia incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares, neurovasculares y de demencia. Aunque el ictus es la principal causa de muerte en mujeres, ocupa el tercer lugar en hombres. Ser mujer conlleva características biológicas, hormonales y metabólicas que influyen considerablemente en la prevalencia de ciertas enfermedades, así como en su diagnóstico, tratamiento y pronóstico.
En la jornada participativa sobre la salud de la mujer de Sant Pau, Entre Dones, se tratarán estos y otros temas desde una perspectiva femenina, a través de diversos coloquios, charlas y talleres centrados en cardiología y ginecología. Como novedad, este año se incorpora el Entre Nenes, un espacio diseñado especialmente para el público infantil.
Preeclampsia: mayor riesgo cardiovascular y peor memoria
«Las mujeres que han tenido preeclampsia tendrán un mayor riesgo cardiovascular en el futuro y de llegar a desarrollar hipertensión o sufrir un ictus…», explicó Pablo Garcia Manau, adjunto del Servicio de Ginecología y Obstetricia de Sant Pau que también añadió que «la preeclampsia también se asocia a una peor memoria y a un mayor riesgo de tener demencia vascular, es decir, que se produce a consecuencia de la reducción del flujo sanguíneo en los tejidos cerebrales, a largo plazo».
Las evidencias que relacionan preeclampsia y riesgo de demencia a largo plazo son numerosas, pero actualmente se están dando pasos para intentar entender el mecanismo por el cual se produce. En esta línea, este centro hospitalario está desarrollando el estudio CARDIOMOM, titulado «Evaluación del Riesgo Cardiovascular en Mujeres Jóvenes después del Embarazo», con el objetivo de analizar el impacto de las posibles complicaciones durante el embarazo en la salud a largo plazo de las mujeres.
El estudio realiza una evaluación exhaustiva que incluye desde ecocardiogramas y análisis de las arterias carótidas y oftálmicas (íntimamente relacionadas con este riesgo), hasta mediciones del perímetro abdominal y el IMC. Además, se complementa con cuestionarios sobre hábitos alimenticios, ejercicio, estrés, memoria, consumo de tabaco y otros hábitos de vida.
«Actualmente, para calcular el riesgo cardiovascular se utilizan unas calculadoras que incluyen distintos parámetros, pero ninguna de las más utilizadas hasta fecha de hoy incorporan los factores de riesgo relacionados con el embarazo porque hasta ahora no existen suficientes evidencias científicas en este sentido y tradicionalmente las enfermedades cardiovasculares han sido más estudiadas en hombres que en mujeres, sin considerar los factores de riesgo específicos del género femenino”, señaló Garcia Manau.
«El estudio CARDIOMOM quiere aportar evidencia de aquello que estamos viendo en las consultas para considerar incluir estos factores a las calculadoras de riesgo cardiovascular», subrayó el especialista. El estudio prevé reclutar a más de 1.000 pacientes, ahora tiene más de 500, para realizar seguimientos a los 3 y 6 años, pero también hasta la menopausia.
Su objetivo final «es predecir las complicaciones cardiovasculares futuras y desarrollar algoritmos que ayuden a prevenirlas. En el caso de la memoria y la demencia, también se trata de identificar qué factores o marcadores son claves», determinó el experto.
Perspectiva de género en el ictus
«Una de cada cuatro mujeres sufrirá un ictus a lo largo de su vida», afirmó Joan Martí-Fàbregas, jefe de la Unidad de Ictus del Servicio de Neurología de Sant Pau. Además, los ictus son más letales en ellas que en ellos. «Es la primera causa de muerte en las mujeres y la tercera en los hombres, y también es la primera causa de discapacidad y la segunda de demencia, esto en ambos sexos».
Las diferencias entre sexos también tienen mucho a decir en cuanto al ictus. En primer lugar, la mujer presenta una serie de variables biológicas propias del sexo femenino, como el embarazo, la preeclampsia, el puerperio o la menopausia, «etapas vitales características de las mujeres donde se producen cambios hormonales y metabólicos que pueden incrementar el riesgo de sufrir un ictus». Además, existen factores de riesgo específicos que afectan más a las mujeres, «como la hipertensión arterial o la fibrilación auricular…», aseguró el especialista.
También es importante tener en cuenta que en la mujer el ictus aparece a edades más avanzadas comparado con los hombres, «un hecho que ya influye tanto en un riesgo más elevado como en el pronóstico de la enfermedad a los tres meses», aclaró.
Los síntomas también suelen ser más inespecíficos o atípicos en las mujeres y ellas tardan más en acudir al hospital. «Nosotros siempre decimos que, en ictus, el tiempo es cerebro», señaló Martí-Fàbregas. «Las mujeres que sufren ictus a edades avanzadas a menudo viven solas y a menudo son viudas, de modo que suelen reaccionar más tarde tras la aparición de los síntomas», indicó. Además, hay diferencias en subtipos de ictus, por ejemplo, en las mujeres es más frecuente el ictus de causa cardioembólica y también la hemorragia subaracnoidea, comparado con los hombres.
Martí-Fàbregas también señaló que “otro problema es que los tratamientos disponibles están pensados para los hombres porque históricamente en los ensayos clínicos ha habido una sobre representación de los hombres versus las mujeres. Ahora hay una corriente a favor de solucionar todo esto para ver en los resultados la eficiencia de los tratamientos en los dos sexos”.
Entre Dones
Entre Dones es una iniciativa organizada por Sant Pau Campus Salut Barcelona, en colaboración con su Comisión de Salud y Género, con tres objetivos clave.
El primero es informar y sensibilizar, desde una perspectiva integradora, holística y global, sobre la importancia de adoptar un estilo de vida saludable que favorezca la salud integral y el bienestar de las personas, aplicando la perspectiva de género. El segundo objetivo es crear un espacio de encuentro transversal, respetuoso y sincero entre usuarios, profesionales de la salud y la sociedad, donde se puedan intercambiar distintos puntos de vista sobre la salud de la mujer y su empoderamiento. El tercero, contribuir a la investigación: los fondos recaudados durante la jornada se destinarán a proyectos de la Comisión de Salud y Género, enfocados en avanzar en la aplicación de la perspectiva de género en el ámbito de la salud.

