El Sindicato de Enfermería (SATSE) ha advertido de la carencia de enfermeras en las campañas de vacunación de la gripe y COVID. Además, ha denunciado que las consejerías de Sanidad no han reforzado las plantillas. Así, el incremento de la sobrecarga laboral que ya sufren estas profesionales en algunas comunidades «les impide realizar otras actuaciones asistenciales, preventivas y de promoción de la salud que benefician a miles de personas». Por ello, han pedido que se incrementen las plantillas enfermeras. «Las campañas de vacunación se desarrollarán durante meses y previsiblemente habrá otro importante pico de actividad asistencial con la incidencia de la gripe en invierno».
La práctica habitual de no reforzar las plantillas enfermeras «se ha vuelto a producir un año más en el conjunto de servicios autonómicos de salud», según han señalado en un comunicado. «Las consecuencias no se han hecho esperar en algunos de ellos transcurridos solo unos días desde el inicio de las campañas de vacunación». SATSE ya ha constatado estas incidencias en distintas autonomías.
Las enfermeras que trabajan en Madrid, Andalucía, Cataluña, Galicia o Navarra han denunciado ya estos problemas que se producen cuando se incrementa la actividad asistencial. En este caso, por el desarrollo de las campañas de vacunación. Así, han insistido en reforzar las plantillas para poder dar respuesta a las necesidades existentes.
«Pico de actividad«
SATSE ha subrayado que la falta de interés de las administraciones sanitarias por contratar a más enfermeras, aun a sabiendas de que se producirá un “pico de actividad” durante meses, es lo que provoca un deterioro claro en la atención que prestan a las personas. Programas preventivos, de seguimiento o de promoción de la salud se “quedan en suspenso”.
Algunos ejemplos son los programas de revisión del niño sano, los de seguimiento de personas mayores frágiles o de pacientes con diferentes patologías crónicas. También, los talleres para formar a cuidadores y pacientes en autocuidados. Por ejemplo, los del uso de dispositivos que controlan los niveles de azúcar en sangre a las personas con diabetes.
Otro problema de sobrecarga de trabajo que se produce al tener la misma plantilla es asumir la tarea de vacunación domiciliaria a personas de avanzada edad o que tienen problemas de movilidad. Una situación que se agrava más en el caso de las profesionales que trabajan en zonas rurales de nuestro país, según han apuntado.
Solicitan más enfermeras
Por tanto, teniendo en cuenta que las campañas de vacunación se desarrollarán durante meses y previsiblemente habrá otro importante pico de actividad con la incidencia de la gripe y otras patologías en invierno, SATSE ha insistido en «la urgente necesidad de que se incrementen las plantillas de enfermeras que trabajan en los centros de salud de todas las comunidades autónomas».
En la actualidad, la asignación habitual es de 1.600 personas por enfermera en Atención Primaria. Llegando, en muchos casos, hasta las 1.800 personas. Así, SATSE ha recordado que no se deberían superar las 1.000 si atendemos a los criterios establecidos por el propio Ministerio de Sanidad.
La organización sindical ha recordado que las enfermeras, no solo se encargan de administrar las vacunas, sino que también son responsables de la planificación, recepción y seguimiento de las dosis necesarias. También, vigilar y detectar cualquier efecto o reacción adversa que pudiera producirse en cada una de las personas, según han concluido.