La época estival ya ha comenzado hace varias semanas, pero los sindicatos implicados en la negociación del nuevo borrador Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud no se detienen. A pesar de que julio ha sido el mes más convulso en este prolongado conflicto entre el Ministerio de Sanidad y las distintas organizaciones y administraciones implicadas, la actividad sindical no cesa.
El Sindicato de Enfermería (SATSE) ha trasladado al Ministerio de Sanidad que el nuevo borrador del Estatuto Marco debe «abrir la puerta» a un modelo de clasificación profesional que garantice un reconocimiento retributivo justo para todos los profesionales, acorde con su formación, cualificación y competencias.
SATSE, junto al resto de organizaciones con representación en el Ámbito de Negociación, ha trasladado al Ministerio de Sanidad que la adecuación retributiva según la nueva clasificación profesional es una «condición sine qua non» para contar con su respaldo al nuevo borrador Estatuto Marco. Esta norma será la que regule las condiciones laborales de cerca de un millón de trabajadores del Sistema Nacional de Salud (SNS).
A pesar del parón estival, SATSE continúa negociando durante los meses de verano y mantiene su rechazo al borrador actual del Ministerio, al considerarlo una propuesta “parcial e insuficiente” que no resuelve el problema que arrastran desde hace años enfermeras y fisioterapeutas: su permanencia el grupo de clasificación A2 de la administración pública, a pesar de contar con una titulación universitaria de Grado.
Desde el sindicato reconocen que el Ministerio de Sanidad ha dado un paso al frente al modificar en el nuevo borrador del Estatuto Marco el actual modelo de clasificación profesional, lo que elimina, en parte, el agravio comparativo con otras titulaciones del mismo nivel formativo. Sin embargo, insisten en que es insuficiente si no se acompaña de una mejora salarial proporcional.
“Una clasificación profesional adaptada a la realidad presente y futura de nuestro sistema sanitario debe ir acompañada necesariamente de un modelo retributivo justo y coherente que posibilite valorar el trabajo de cada profesional en base a sus funciones, responsabilidad y competencias”, subrayan desde la organización.
Actitud de la ministra
SATSE también critica la actitud de la ministra de Sanidad, Mónica García, por no asumir el compromiso de incluir el reconocimiento retributivo en la Ley. “Las excusas que está poniendo la ministra para no incluir este reconocimiento no tienen base ni fundamento”, denuncian, y le exigen que se siente a negociar también con los ministerios de Función Pública y Hacienda para lograr un acuerdo que permita cerrar esta reforma con garantías.
En cuanto a la estructura de la función pública, el sindicato recuerda que el actual sistema de clasificación recogido en el Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) no se adapta al modelo universitario implantado en España tras el proceso de Bolonia. Esta desconexión impide que enfermeras y fisioterapeutas puedan optar a puestos de gestión, dirección, investigación o docencia, algo que sí ocurre en otras disciplinas con titulaciones equivalentes.
“Las enfermeras y fisioterapeutas, al permanecer aún en el subgrupo A2, no pueden acceder a puestos relacionados con la gestión y dirección ni a grupos de investigación o docencia”, denuncian. A pesar de contar con una formación universitaria de 240 créditos ECTS —equivalente a la que reciben profesionales de Física, Química o Biología—, estos profesionales sanitarios son clasificados en subgrupos inferiores que implican una retribución también inferior. “No nos sentimos reconocidos ni justamente tratados”, concluyen desde SATSE.