«Cualquier reforma del Estatuto Marco debe reconocer el hecho diferencial que distingue a la profesión médica, teniendo en cuenta las características específicas de la formación en Medicina, así como la responsabilidad y el papel esencial en la toma de decisiones clínicas», ha apuntado la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), en consonancia con los manifiestos lanzados, respectivamente, por profesionales médicos y FACME.
Tras una reunión para abordar el borrador del anteproyecto del Estatuto Marco, el Consejo de Gobierno de SEMERGEN ha señalado que este no solo aborda cuestiones laborales, sino que afecta también al ejercicio de la profesión médica. Así, ha subrayado el papel fundamental e insustituible de los médicos de Familia dentro de los equipos de trabajo, que asumen la máxima responsabilidad en todos los procesos asistenciales.
«Dicha responsabilidad profesional y jurídica que asumimos en el ejercicio de nuestras funciones, junto con nuestra exigente y amplia formación continua en competencias clave, debe traducirse en el reconocimiento del liderazgo de los médicos en los equipos, en consonancia con lo establecido por la jurisprudencia en múltiples sentencias», ha puntualizado.
Asimismo, SEMERGEN ha expuesto que este reconocimiento no solo representaría valorar el trabajo y dedicación de los profesionales médicos, sino que también «contribuiría significativamente a la atracción y retención de talento, especialmente entre las nuevas generaciones de médicos, cuya incorporación es esencial para garantizar el relevo generacional y la sostenibilidad del sistema sanitario».
El efecto negativo de la ausencia de reconocimiento
«Desde SEMERGEN insistimos en que la ausencia de un reconocimiento adecuado al esfuerzo, sumado a la dedicación y la responsabilidad que conlleva la práctica médica, la extensa formación y el alto nivel de exigencia que requiere la profesión, podría generar un efecto desmotivador en las nuevas generaciones«, ha recalcado la sociedad.
«La falta de incentivo comprometería no solo la atracción de nuevos profesionales, sino también la continuidad y la excelencia del sistema sanitario, afectando la calidad y sostenibilidad de la atención médica a largo plazo», ha afirmado.
Por ello, consideran necesaria una regulación específica de la profesión médica que contemple su situación excepcional. «Las medidas que se implementen deben estar orientadas a la atracción y retención del talento, asegurando una progresiva equiparación de las retribuciones y condiciones laborales con las de los países de nuestro entorno. Todo ello resulta fundamental para fidelizar a los profesionales sanitarios y garantizar la estabilidad del SNS, asegurando su sostenibilidad y fortalecimiento a largo plazo», han concluido.
Sin embargo, Mónica García, ministra de Sanidad, ya ha anunciado su rechazo a un Estatuto Médico propio para los médicos. «Todas las particularidades de los médicos caben en un Estatuto Común«, defendía la ministra en una entrevista concedida a RNE, donde ha comprendido la protesta de hoy, pero donde también ha lanzado un aviso: «Nos arriesgamos a quedarnos con el Estatuto Marco antiguo, el de 2003, que es el que ha creado todos estos males».