El conselleiro de Sanidade de Galicia, Antonio Gómez Caamaño, alertó recientemente en el Parlamento sobre las posibles consecuencias negativas que tendría el traspaso de más de 58.000 mutualistas de Muface (Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado) al Servizo Galego de Saúde (SERGAS). Según señaló, esta medida podría incrementar los tiempos de espera para cirugías y consultas, además de agravar la ya preocupante escasez de médicos en el Sistema Nacional de Salud (SNS).
Incremento del 2%
El titular de Sanidade destacó que la incorporación de estos mutualistas representaría un aumento superior al 2% en la población cubierta por la sanidad pública gallega. Esta cifra no es menor, ya que se trata de 58.000 personas, cada una con sus propias necesidades médicas y vínculos preexistentes con sus médicos de confianza. Gómez Caamaño lamentó que estas particularidades no parecen haber sido tomadas en cuenta por el Ministerio de Sanidad en su análisis del problema.
La Xunta de Galicia ha exigido al Gobierno central mayor transparencia sobre sus planes con Muface
La Xunta de Galicia ha exigido al Gobierno central mayor transparencia sobre sus planes con Muface, especialmente después de que quedara desierta la licitación para la asistencia sanitaria de los mutualistas gestionada por el Ministerio de Función Pública. La publicación, días después, de un informe del Ministerio de Sanidad que aboga por integrar a los mutualistas en el sistema público no ha hecho más que aumentar las incertidumbres.
El conselleiro criticó que el Gobierno central no haya consultado a las comunidades autónomas, responsables de gestionar la asistencia sanitaria, sobre una decisión de esta envergadura. Además, señaló la falta de soluciones para paliar la escasez de médicos en especialidades clave, un problema estructural que afecta a todo el SNS.
Impacto
La incorporación de estos mutualistas al SERGAS requeriría la contratación de, al menos, 40 médicos de familia adicionales para mantener la ratio máxima recomendada de 1.500 pacientes por médico. Sin embargo, esta contratación no será fácil debido al déficit de profesionales médicos que afecta a toda España.
La incorporación al SERGAS requeriría la contratación de, al menos, 40 médicos de familia mantener la ratio máxima recomendada de 1.500 pacientes por médico
Además, el conselleiro subrayó que la transición también impactaría negativamente en los propios mutualistas. Al no contar el sistema privado con un historial clínico electrónico comparable al del SERGAS, se generarían complicaciones para conocer los tratamientos previos, cirugías realizadas, alergias o patologías existentes. Este vacío podría poner en riesgo la continuidad y calidad de la atención médica.
Responsabilidad del Gobierno Central
En su intervención, Gómez Caamaño instó al Gobierno de España a abordar este asunto con responsabilidad. Demandó medidas que garanticen la plena asistencia sanitaria a los mutualistas sin agravar la falta de profesionales en el SNS ni aumentar las listas de espera para consultas y cirugías en las comunidades autónomas.
Gómez Caamaño demandó medidas que garanticen la plena asistencia sanitaria a los mutualistas sin agravar la falta de profesionales en el SNS
El conselleiro concluyó reiterando la necesidad de una planificación coordinada y transparente, que contemple las particularidades de cada comunidad y proteja tanto a los mutualistas como al sistema público de salud. En sus palabras, “las decisiones no pueden tomarse desde la unilateralidad, ignorando las consecuencias a nivel asistencial y humano”