Los sindicatos nacionales pertenecientes al Ámbito de Negociación —SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde— han convocado una rueda de prensa donde han anunciado que si el Ministerio de Sanidad no cumple con sus exigencias para el nuevo borrador del Estatuto Marco antes de la segunda quincena de septiembre, convocarán movilizaciones. «La presión sindical ira en aumento en los próximos meses con el horizonte final en una huelfa en sanidad si nno se producen los avances necesarios», adelantaron las organizaciones.
En un «momento decisivo» de la negociación de la nueva Ley del Estatuto Marco, los sindicatos nacionales han detallado su postura conjunta después de varios meses de trabajo en los que han mantenido una actitud «reivindicativa» y «exigente» dentro de la mesa de negociación: «Nuestro objetivo en todo momento esta siendo el de lograr un texto normativo que realmente beneficie a los cerca del millón de profesionales a los que afecta», apuntan.
Según han explicado las organizaciones sindicales, después de que el Ministerio les remitiese el nuevo borrador del Estatuto Marco el pasado viernes, 11 de julio, han decidido tomar medidas: «Ha sido una tomadura de pelo». Por ello, han impuesto una serie de «líneas rojas» que Sanidad debe incluir dentro del nuevo borrador. Entre ellas, el reconocimiento retributivo correspondiente al nuevo modelo de clasificación profesional y el acceso a la jubilación anticipada voluntaria y la jubilación parcial.
Asimismo, el Ámbito de Negociación ha criticado al Ministerio de Sanidad por las “dificultades” que están enfrentando durante el proceso, señalando que “han sido numerosos los altibajos e interrupciones, ha faltado información sobre los resultados parciales de la negociación y, en muchos casos, se desconocía qué cuestiones eran aceptadas definitivamente por el Ministerio”, explican los sindicatos.
La rueda de prensa ha contado con la participación de Laura Villaseñor, presidenta de SATSE; Lucía García, responsable de Acción Sindical Pública y Desarrollo Profesional de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO; Begoña Ballell, secretaria estatal del Sector Salud de UGT Servicios Públicos; Fernando Hontangas, presidente del sector nacional de Sanidad de CSIF, y Manuel G. Moreira, secretario nacional de CIG-Saúde.
Demandas sindicales
Además de los dos “obstáculos insalvables” que han trasladado a la ministra de Sanidad, Mónica García, los sindicatos han reiterado sus principales exigencias. Entre ellas, destacan la implantación de la jornada laboral de 35 horas semanales para todo el personal sanitario, el reconocimiento del solape de jornada para garantizar la continuidad asistencial y la seguridad del paciente, y la mejora en la organización de la jornada laboral —tanto ordinaria como complementaria, en todas sus modalidades—.
Según explican, estas medidas son imprescindibles para mejorar las condiciones laborales, reducir la sobrecarga asistencial y favorecer la conciliación de la vida personal, familiar y profesional.
Entre las mejoras introducidas en el nuevo borrador del Estatuto Marco, los sindicatos destacaron varios avances clave. En materia de empleo, se ha acordado que los procesos de selección para personal estatutario fijo se convoquen, como mínimo, cada dos años y se resuelvan en un plazo máximo de un año, con el objetivo de reducir la temporalidad. Además, se implantará el Concurso de Traslados Abierto y Permanente en todos los servicios de salud, con una periodicidad al menos anual, para facilitar una movilidad voluntaria regular y frecuente. También se incorporarán mecanismos para evitar que queden plazas desiertas en las convocatorias de empleo fijo.
En cuanto a la jornada laboral, se establecerán sistemas de planificación y programación anual del trabajo, incluyendo el derecho a conocer con antelación la cartelera laboral. Asimismo, se reconoce el derecho de los profesionales mayores de 55 años a quedar exentos de turnos nocturnos sin pérdida salarial.
Otro avance relevante es la ampliación de los niveles de carrera profesional, que pasarán de cuatro a cinco en todos los servicios de salud, con retribuciones proporcionales a los niveles establecidos. Las convocatorias de carrera deberán ser, al menos, anuales. Por último, se establece que los servicios de salud deberán negociar planes de ordenación de recursos humanos, como mínimo, cada cuatro años, con el fin de mejorar la planificación del personal.