El Hospital Universitari de Bellvitge (L’Hospitalet de Llobregat, Barcelona), en colaboración con el Hospital de Viladecans y los servicios de Atención Primaria de Metropolitana Sur y Penedès, ha lanzado un proyecto para monitorizar en tiempo real la prescripción de antibióticos en estos territorios. Esta iniciativa innovadora se desarrollará a lo largo de dos años. Con ello, pretenden ofrecer una visión detallada del uso de estos medicamentos a partir de 2018. Así, entre sus objetivos, mejorar la calidad y adecuación de las prescripciones.
Mediante un «mapa interactivo», visualizarán en tiempo real la distribución y calidad de las prescripciones de antibióticos. Así, según han informado desde el hospital, con este proyecto se proporciona a los profesionales sanitarios y equipos de gestión una herramienta analítica automatizada que facilite la toma de decisiones. La recopilación de estos datos se llevará a cabo a través de los registros médicos informatizados de Atención Primaria (AP) y servicios de urgencias. Todo ello permitirá analizar la evolución del uso de antibióticos en diversos dispositivos del sistema sanitario.
Describir la prescripción de antibióticos
Una de las principales investigadoras del estudio, miembro de la Unidad de Gestión de Datos y Evaluación del HUB, Mònica Monteagudo, ha explicado, en una entrevista para Gaceta Médica, que el objetivo principal es «visualizar y automatizar informes de la prescripción de antibióticos en el territorio». Todo ello, mediante un cuadro de mando interactivo. Este sistema permitirá «describir cómo se está realizando la prescripción». También, para comprobar si se ajusta a las recomendaciones de uso adecuado.
La investigadora ha insistido en la importancia de este tipo de proyecto para prevenir la resistencia a los antibióticos. Se trata de un problema creciente a nivel mundial. «Son eficaces para tratar infecciones, pero si no se prescriben correctamente, pueden perder su efectividad», ha advertido Monteagudo. Por eso, una de las metas es «conocer más a fondo la práctica diaria de prescripción». En una segunda fase, compararán los resultados con los indicadores establecidos por el Plan Nacional de Resistencia a Antibióticos (PRAN). Éste define pautas de uso para diversas patologías infecciosas.
Asimismo, Monteagudo también ha destacado que, al proporcionar a los médicos información periódica sobre sus prácticas de prescripción, se busca facilitarles «una mejor comprensión de lo que están haciendo en comparación con otros compañeros y con épocas anteriores». Esto permitirá identificar posibles excesos o carencias en el uso de antibióticos y fomentar una prescripción más racional, tal y como ha recalcado.
Estudio innovador a nivel territorial
Por su parte, el Hospital, en un comunicado, ha subrayado que «actualmente, no existen estudios de este tipo a nivel territorial que engloben datos comunitarios y hospitalarios a partir de bases de datos en tiempo real». Así, se trata de un aspecto especialmente relevante. Permitirá a los equipos de gestión, farmacéuticos y profesionales de la salud disponer de una herramienta útil para apoyar políticas sanitarias enfocadas en reducir la resistencia bacteriana.
El proyecto cuenta con la participación de un equipo multidisciplinar de investigadores y profesionales. Entre ellas, Natalia Carrasco y Gemma Rodríguez. Ellas colaboran desde el servicio de Farmacia del Hospital de Viladecans y la Atención Primaria del área Metropolitana Sur i Penedès, respectivamente. El Comité de Investigación del HUB ha concedido una de sus ayudas para financiar este esfuerzo con el ánimo de mejorar la gestión sanitaria del territorio a través de un uso más racional de los antimicrobianos.
Monteagudo ha concluido señalando que el estudio también intentará aclarar si existe un «exceso en la prescripción de antibióticos» en la zona. Algo que solo se podrá determinar a través de los datos obtenidos. «Vamos a ver qué se está prescribiendo y cómo se está haciendo», tal y como ha afirmado. De esta forma, ha dejado claro que el proyecto tiene la ambición de generar un impacto positivo en la salud pública mediante la optimización del uso de antibióticos.