Hace diez años, la Fundación Jiménez Díaz (FJD) decidió apostar por una atención especializada y de alta calidad para uno de los trastornos neurológicos más frecuentes y discapacitantes: las cefaleas. Desde entonces, la Unidad de Cefaleas del hospital madrileño ha evolucionado hasta convertirse en un referente nacional, con un equipo multidisciplinar, una cartera de servicios en constante ampliación y una intensa actividad asistencial, docente e investigadora.

“Vemos principalmente migrañas crónicas de larga evolución, muchas de ellas muy resistentes a la medicación”
Jaime S. Rodríguez Vico, neurólogo y coordinador de la unidad
La migraña, principal motivo de consulta en Neurología y segunda causa de discapacidad en el mundo, protagoniza el grueso de los casos atendidos en esta unidad. “Vemos principalmente migrañas crónicas de larga evolución, muchas de ellas muy resistentes a la medicación”, explica Jaime S. Rodríguez Vico, neurólogo y coordinador de la unidad.
Unidad de referencia
La Unidad de Cefaleas nació en 2015 con solo dos consultas semanales. Hoy, una década después, ofrece 18 consultas, cinco neurólogos especializados y una enfermera con dedicación exclusiva. De hecho, este crecimiento ha ido acompañado de una demanda creciente: cerca del 60% de los pacientes atendidos provienen de fuera del área de referencia del hospital, lo que refleja su consolidación como centro de referencia en la Comunidad de Madrid.
El equipo actual está integrado por Andrea Gómez García, Álex James Sánchez, Jesús Porta-Etessam —jefe del Servicio de Neurología— y Olga Pajares, enfermera especializada en cefaleas. El trabajo coordinado de este grupo ha sido clave para optimizar los protocolos de tratamiento y mejorar la experiencia del paciente.
Cerca del 60% de los pacientes atendidos por la unidad de cefaleas provienen de fuera del área de referencia del hospital
No obstante, uno de los pilares del éxito de esta unidad ha sido su capacidad para incorporar rápidamente las terapias más innovadoras. El uso de toxina botulínica, bloqueos anestésicos, anticuerpos monoclonales y gepantes ha revolucionado el manejo de las migrañas crónicas, proporcionando alternativas eficaces y seguras a pacientes que no respondían a los tratamientos convencionales.
“La llegada de estos tratamientos ha cambiado la vida de muchos pacientes”, afirma Rodríguez Vico. “Además, disponer de un Hospital de Día nos permite administrar terapias parenterales sin necesidad de ingreso, lo que facilita una recuperación más rápida y un enfoque personalizado”.
Formación e investigación
El compromiso con la formación y la generación de conocimiento ha sido otra seña de identidad de la unidad. Cada año acoge a residentes de Neurología y Medicina de Familia, ofrece rotaciones a especialistas de otros centros y participa activamente en la docencia universitaria. Desde 2024, además, ha sido reconocida como centro de excelencia en el tratamiento de cefaleas, lo que atrae a profesionales interesados en especializarse en este campo.
“Nuestra labor investigadora es esencial para seguir mejorando la atención a los pacientes”
Jaime S. Rodríguez Vico, neurólogo y coordinador de la unidad
Asimismo, en el ámbito de la investigación, el equipo ha participado en seis ensayos clínicos internacionales y ha contribuido con publicaciones relevantes en revistas especializadas. “Nuestra labor investigadora es esencial para seguir mejorando la atención a los pacientes”, señala el neurólogo.
Premios Best in Class (BiC)
De hecho, este esfuerzo sostenido ha sido avalado por su inclusión entre las unidades finalistas en los Premios Best in Class (BiC) durante los últimos cuatro años. “Cada vez estamos más cerca de lograr ese reconocimiento, gracias al trabajo del equipo y al respaldo de la Dirección del hospital”, destaca Rodríguez Vico.
El objetivo para los próximos años es seguir mejorando la atención, ampliar las opciones terapéuticas y consolidar el liderazgo de la unidad en el ámbito nacional e internacional
Tras una década de trabajo, la Unidad de Cefaleas de la FJD se enfrenta a nuevos desafíos en un contexto social marcado por el estrés, el insomnio y la sobreexposición a pantallas, factores que influyen en el aumento de la prevalencia de migrañas. “La educación y la información han hecho que más pacientes busquen ayuda especializada”, concluye Rodríguez Vico. Además, el objetivo para los próximos años es claro: seguir mejorando la atención, ampliar las opciones terapéuticas y consolidar el liderazgo de la unidad en el ámbito nacional e internacional.