ASCO 2011
Zaras evidencia gran variabilidad en el uso del bifostonato en cáncer de mama
C. Ossorio
E.E. a Chicago (EEUU)
En España hay mucha experiencia acumulada con el uso de ácido zoledrónico (AZ) (Zometa, de Novartis) en el tratamiento de mujeres con cáncer de mama que desarrollan metástasis óseas. Ahora bien, una serie retrospectiva de un total de 366 mujeres de 24 centros demuestra que existe un patrón de uso extremadamente variable de este bifosfonato.
Es la conclusión principal del análisis final del estudio Zaras presentado en ASCO. Como señaló uno de sus firmantes, Álvaro Rodríguez Lescure, jefe del Departamento de Oncología del Hospital General Universitario de Elche, según la indicación de la ficha técnica, hay que administrar el AZ cada 21-28 días, que supone entre 12 y 13 dosis anuales aproximadamente. Además, el estándar que hoy en día está fijado como óptimo es que se mantenga al menos dos años, salvo contraindicación o toxicidad.
Pues bien, los resultados demuestran que sólo un 30 por ciento de las pacientes realiza un cumplimiento óptimo del tratamiento durante los dos años, y al primer año sólo llega un 40 por ciento.
Y la variabilidad en las pautas tiene un precio en la supervivencia. Mientras las que reciben AZ de forma reglada tardan 17,3 meses en recaer, aquellas tratadas de forma subóptima experimentan un tiempo menor hasta la progresión del tumor, de 10,1 meses.
Al ser un estudio retrospectivo, en el que cada centro seleccionó las 15 pacientes consecutivas con cáncer de mama fallecidas y que hubieran recibido al menos tres dosis de tratamiento con AZ para metástasis óseas, hay datos claros de supervivencia global. Así, las que reciben el estándar durante dos años viven 50,7 meses, mientras que las tratadas de forma distinta a la indicada en la ficha técnica registra una supervivencia global de 26,1 meses. Y las que toman AZ durante un año de forma reglada, 32,7 meses.
“Los resultados entran en la discusión referida al efecto antitumoral de los bifosfonatos y especialmente del ácido zoledrónico. Esto es un dato más que apoya el hecho de que el uso adecuado del AZ puede impactar en la supervivencia de las pacientes”, afirmó Rodríguez Lescure, admitiendo a su vez que la gran variabilidad en su uso depende en gran parte del criterio de los profesionales médicos. El experto considera que estos resultados tendrán una proyección importante en nuestro país, ya que reflejan de forma “fidedigna” la práctica clínica.