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Acontando los falsos positivos en cáncer de mama

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Diagnóstico/ La introducción de la mamografía digital y la llegada de las 3 dimensiones logran mayor precisión y evitan pruebas adicionales

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Un trabajo español confirma que la mamografía digital reduce el número de pruebas tras un cribado comparada con la analógica

La FDA aprueba el primer dispositivo de imágenes en 3D que, según los estudios, mejora un 7% la capacidad de distinguir entre los casos de cáncer

| 2011-02-18T16:30:00+01:00 h |

E. Sainz Corada

Madrid

Que el cribado de cáncer de mama es una estrategia fundamental para lograr un diagnóstico precoz en este tumor está fuera de toda duda. Pero como todo, es mejorable y, una vez se han ido perfeccionando estos programas (un estudio recién publicado del Instituto de Salud Carlos III y la Universidad Pública de Navarra con datos del INE de 1975 a 2005, concluye que las diferencias geográficas en el cáncer de mama tienden a desaparecer debido a “la distribución uniforme de los programas de prevención” en nuestro país,) parece haberle llegado el turno a la mamografía.

Y es que uno de los problemas a los que se enfrentan los screening son los llamados “falsos positivos”, es decir, cuando la imagen parece cáncer sin serlo. Este hecho lleva a muchas mujeres a tener que someterse a nuevas pruebas (como ecografía o biopsia). Pues bien, un estudio del Hospital del Mar de Barcelona ha confirmado que el uso de la mamografía digital en estos casos reduce el número de estos diagnósticos erróneos.

Para llegar a esa conclusión el trabajo comparó los resultados de 242.838 pruebas analógicas y digitales obtenidas en los programas de detección precoz de Barcelona, Gerona, Valencia y Cantabria entre 1996 y 2007 con la participación de 103.613 mujeres. Y lo que vieron es que ambas detectan los tumores igual de bien, (“en total se han diagnosticado 1.080 cánceres sin diferencias significativas entre ambas tecnologías” explica María Sala, del Servicio de Epidemiología y Prevención del centro barcelonés que ha liderado el estudio), pero la ventaja de la digital es “que realiza menos pruebas que al final no son necesarias y esto puede suponer un ahorro para los programas y menos molestias para la mujer”, asegura.

En concreto el porcentaje de mamografías “engañosas” fue del 5,7 por ciento en digital (4.110 con falso positivo de 71.647) frente al 7,5 en analógico (13.090 mujeres de 171.191 realizadas). Esta reducción, entiende Sala, sería debido a las posibilidades técnicas que ofrece como poder ampliarla, jugar con los contrastes o modificar la imagen in situ. Ello “permite visualizar mejor las lesiones, o determinadas lesiones, y que el radiólogo esté más seguro a la hora de descartar que aquello no merece la pena ser investigado, tener más información de la posible lesión, y esto hace que con más seguridad no reconvoquen a la mujer para hacer otras exploraciones sino que descartan de entrada”, asevera.

Además “desde el punto de vista de los programas de detección precoz no estaba muy claro si esta tecnología incrementaba los riesgos o no. “Era algo que no se había analizado, por eso quisimos evaluarlo con nuestros datos”.

Llegan las 3 dimensiones

Un paso más allá en la búsqueda de la máxima precisión en el diagnóstico de esta neoplasia estaría la mamografía en tres dimensiones. Y es que, a pesar de los avances, las limitaciones de las imágenes en dos dimensiones (2D), obligan a un 10 por ciento de las mujeres a someterse a pruebas adicionales después del examen inicial por anomalías que, posteriormente, se determinan como no cancerosas.

Entre sus puntos fuertes destaca la posibilidad de ver a través de las distintas capas de tejido y la mejoría de la visión de las mamas densas, lo que permite identificar tumores ocultos a los ojos de la mamografía clásica. Los radiólogos obtienen distintos cortes de la mama que luego recomponen para construir una imagen tridimensional (también llamada tomosíntesis de la mama).

Precisamente la semana pasada la agencia estadounidense del medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) dio el visto bueno al primer dispositivo que proporciona mamografías en 3D: el sistema Selenia Dimensions System, comercializado por Hologic. La compañía Siemens, con Mammomat ofrece también tomosíntesis en 3D. “Los médicos ahora pueden acceder a esta tecnología única e innovadora en 3D que se podría mejorar considerablemente el diagnóstico existentes y los enfoques de tratamiento,“ dijo Jeffrey Shuren, director del Centro de Dispositivos y Salud Radiológica de la agencia americana.

Como parte del proceso de aprobación, la FDA revisó los resultados de dos estudios con más de 300 imágenes en 2D y 3D. En ambos las imágenes tridimensionales lograron una mejora del 7 por ciento en su capacidad para distinguir entre los casos cancerosos de los no cancerosos, en comparación con las de pruebas en 2D.

En el aspecto negativo la técnica en 3D duplicó la dosis de radiación recibida por la paciente, si bien la conclusión final es que su aplicación mejoró la precisión con la que los radiólogos detectan estos tumores, disminuyendo el número de mujeres que deben someterse a un estudio diagnóstico posterior.