Hemeroteca

Acreditación de la calidad de unidades monográficas en tres niveles diferentes

En 2014, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) aprobó un reglamento de acreditación de unidades clínicas con la idea de crear una serie de indicadores que valorasen la calidad de la asistencia en las diferentes unidades monográficas sobre distintos aspectos.

Leer mas Descargar
Añádenos en Google
Almudena Fernández Madrid | viernes, 17 de junio de 2016 h |

En 2014, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) aprobó un reglamento de acreditación de unidades clínicas con la idea de crear una serie de indicadores que valorasen la calidad de la asistencia en las diferentes unidades monográficas sobre distintos aspectos. Tal y como explicó Francisca Lourdes Márquez, directora del Comité de Calidad de la Separ, en el momento actual disponen de acreditaciones de unidades de tabaquismo, de ventilación mecánica, de sueño, de técnicas y de tuberculosis. Además, están trabajando actualmente en la acreditación de unidades asistenciales de enfermedad pulmonar intesticial, en la que hay actualmente centros acreditándose.

Estas acreditaciones están ajustada a tres niveles de complejidad, de manera que el básico incluye una consulta monográfica en la que se cumplen una serie de requisitos que estipula el comité de acreditación —que está formado por personas que pertenecen al área correspondiente y se marcan unas condiciones básicas en cada patología—, que son diferentes en cada una de las unidades, de tal manera que si se cumplen se otorga el nivel de acreditación básica. Hay también un nivel de acreditación intermedia que exige otra serie de requisitos, en este caso un poco más elevados, e incluyen un poco de investigación y de docencia. Finalmente, el tercer nivel, que es el de excelencia, exige unas condiciones que cumplen bastantes menos unidades y sería “la matrícula de honor”, aquellos que tienen una calidad excelente y que son un poco pioneros en investigación y docencia. La validez es de cinco años y, tras ellos, habría que reacreditarse.

Márquez explica que actualmente hay acreditadas un total de 155 unidades: 31 de asma, 41 de sueño, 17 de técnicas, 46 de tabaquismo y 20 de tuberculosis.

Acreditación voluntaria

Acreditarse es “totalmente voluntario” y la ventaja de someterse a la misma es “el caché que supone tener una unidad acreditada por la sociedad nacional” y una garantía de calidad. Además, de cara al futuro la Separ no sabe si podrá tenerse en cuenta en el desarrollo profesional continuo o en la revalidación.

La idea de la sociedad actualmente es no crear más acreditaciones de este tipo, “o al menos no muchas más”, para empezar a certificar la calidad de procesos que reconocerían que el abordaje de cierta patología se realiza bien en determinado hospital, en lugar de el trabajo concreto de la unidad multidisciplinar en su conjunto.