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CESM-Murcia rechaza el plan de reequilibrio por reducir sus retribuciones y la calidad asistencial
La ciudadanía y los profesionales ya están notando los efectos de los recortes sanitarios y mostrando su preocupación y malestar por los mismos. Así se lo hicieron saber a la ministra y a los consejeros regionales del ramo los miembros de la Plataforma Social en Defensa del Estado de Bienestar y de los Servicios Públicos —que engloba a los sindicatos UGT y CC.OO. y a medio centenar de asociaciones de diferentes ámbitos— protestando a las puertas del ministerio mientras se celebraba el Consejo Interterritorial del SNS y entregando una carta a Ana Mato en contra de las posibles medidas de ajuste que tenían previsto acordar el Gobierno y las comunidades.
A nivel autonómico los ánimos están especialmente encendidos en regiones como Castilla-La Mancha, donde el sindicato médico ha exigido la dimisión del consejero de Sanidad, José Ignacio Echániz, por los “insultos” y las “descalificaciones” que éste ha lanzado a los profesionales pidiéndoles, entre otras cosas, que “arrimen el hombro” y hagan una “huelga a la japonesa”. CESM —que ha anunciado una huelga para mayo— ha rechazado esta postura “chulesca” y ha respondido que los realmente “peligrosos” para la sociedad son los gestores “ineficaces y arrogantes” que están adoptando medidas con efectos “muy negativos” para la asistencia como el cierre de consultorios, el despido masivo de profesionales y la subida exponencial de las listas de espera, críticas apoyadas por el Consejo Autonómico de Médicos.
También en Madrid los facultativos de hospital han advertido de un posible conflicto —que podría derivar en un paro— si, como pretende la Administración sanitaria, les recortan el salario en lugar de obligarles a cumplir con el aumento de la jornada laboral de 35 a 37 horas y media semanas, tal y como estableció la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos aprobada el 28 de diciembre de 2011. Unos 242 médicos han firmado un escrito en el que denuncian las instrucciones recibidas por parte de la Dirección General de Recursos Humanos, que no pretende que se cumpla la ley y se incremente el trabajo ordinario fijado, sino reducir de forma “irregular e ilegal” el salario de la inmensa mayoría de los profesionales de hospital —unos 200 euros mensuales, lo que supone un 5 por ciento— y recortar derechos a los trabajadores del sector. Además, critican que Sanidad propicie el despido de numerosos eventuales, que son necesarios para poder dar una asistencia de calidad a la ciudadanía.
Para estos profesionales —cuyo malestar comparte el sindicato médico Amyts— el “desatino” jurídico y administrativo de estas instrucciones queda confirmado cuando se indica a las respectivas direcciones de los centros asistenciales que las apliquen sin dotarles de norma escrita o precepto legal que lo avale. En opinión de los firmantes, intentan confundir jornada laboral ordinaria con actividades al margen de ella (guardias y jornadas especiales) y tratan de establecer jornadas diarias obligatorias de nueve horas y media o incluso de doce.
Tampoco el Plan de Reequilibrio Económico y Financiero del Gobierno murciano —con el que pretende reducir el gasto del servicio regional de salud en 94 millones de euros— ha recibido el visto bueno del sindicato médico regional, que ha rechazado de forma “tajante” las líneas generales señalando que este “reajuste” presupuestario incide e un “deterioro progresivo” de la calidad asistencial y de las condiciones de trabajo de los facultativos.
CESM también considera que esta propuesta determina una falta de equidad pues los médicos pierden días de permiso, licencias y vacaciones y verán mermadas alrededor del 40 por ciento de sus retribuciones —unos 500 euros al mes—, también por la eliminación de la autoconcertación (peonadas) y del complemento de tardes y sustituciones y por la jubilación obligatoria a los 65 años, a lo que se suma el cierre de centros y puntos asistenciales y la reducción de los efectivos en las guardias.
Puede haber conflicto en Madrid si reducen los salarios médicos en vez de aumentar la jornada