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¿Qué ocurre si se decide no operar a una paciente a la que se le detecta una lesión de ovario que no ofrece sospecha de malignidad? Es la pregunta que pretende esclarecer la quinta parte del estudio internacional IOTA, centrada en determinar la evolución natural de las lesiones benignas de ovario a largo plazo, en el que participa la Clínica Universidad de Navarra.
Como explica Juan Alcázar, especialista del Departamento de Ginecología de la CUN, el trabajo se diseñó para analizar el papel de la ecografía en la identificación de estas lesiones ováricas y en su seguimiento, que en las cuatro primeras fases ha resultado muy fiable. Un estudio de la CUN con 156 mujeres concluyó que la tasa de complicaciones no llega al 1 por ciento, pero ahora el valor estadístico será mayor, debido a la muestra de miles de mujeres.