Los fondos que el Estado destina a los centros de investigación sanitaria catalanes se han reducido un 34 por ciento en seis años, al pasar de 9.675 millones de euros en 2009 a 6.406 este año.
Lo ha explicado este jueves en la Comisión de Salud del Parlament el director general de Planificación e Investigación en Salud de la Generalitat, Carles Constante, que ha destacado que los centros catalanes “siguen siendo líderes” pese a esta situación.
De hecho, Catalunya capta la mitad de los recursos internacionales que llegan a España en el ámbito de la investigación biomédica y el 32 por ciento del total de la partida estatal: “Nuestros investigadores son muy potentes y queremos dar prioridad a este ámbito”.
Pese al desplome de las ayudas estatales, Salud ha mantenido sus aportaciones a los centros de investigación, con una media de 47 millones anuales --el 0,16 por ceinto del presupuesto de la Generalitat--, “al mismo tiempo que se trataba de cumplir con los objetivos de déficit público”.
“En investigación no vamos a dar ni un paso hacia detrás porque se podría pagar muy caro”, ha sentenciado Constante, que ha estado acompañado del responsable de investigación en salud de la Dirección General de Planificación e Investigación, Gabriel Capellà.
Pese a las críticas de la oposición, ha defendido que los profesionales investigadores no se han reducido durante la crisis en Catalunya, sino al contrario: en 2007 había 7.139 empleados y en 2013 10.063, aunque solo 6.919 de ellos a jornada completa, según ha dicho.