Dr. Bartolomé Beltrán, director de Prevención y Servicios Médicos del Grupo Antena3
Llega el Día Mundial del Cáncer. Ya sé que el presidente de la SEOM es el doctor Emilio Alba que conduce la sociedad con solvencia y eficacia. Tengo que acordar con él que me cuente los entresijos de esta especialidad tan complicada como multidisciplinar. Mientras tanto, acudo a mis programas audiovisuales para aprender, como de costumbre, de los mejores. Ventura Anciones me cuenta la Neurología. Pedro Guillén y Ángel Villamor, la Traumatología y Ortopedia. Sobre la menopausia acudo a nuestro presidente Rafael Sánchez Borrego y hoy le toca el turno al doctor Alfredo Carrato del Servicio de Oncología Médica en el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid y presidente de la Comisión Nacional de Oncología Médica. Vino a nuestro programa de radio En Buenas Manos en Onda Cero y aproveché la ocasión para dar un repaso a la Oncología Médica en su dimensión terapéutica. Porque me inquieta mucho cómo avanza el conocimiento en ese ámbito por lo que me veo en la obligación de hacer puestas al día continuas gracias a los más posicionados compañeros.
Los datos indican que el cáncer de mama es el más frecuente, seguido del colorrectal, pulmón y próstata. En los últimos años se ha avanzado mucho en el campo oncológico y esto ha ayudado a la curación de muchos pacientes. Carrato ha señalado que “mas de la mitad de pacientes con cáncer se curan”, aunque “todavía queda un porcentaje grande al que tenemos que curar”. Actualmente, los servicios médicos optan por el tratamiento individualizado que logra una mayor eficacia y una menor toxicidad, como es el caso en el cáncer de pulmón de los inhibidores ALK (crizotinib), que incrementan la eficacia en este subgrupo de pacientes. Crizotinib es un inhibidor de la kinasa del linfoma anaplásico (ALK —por sus siglas en inglés—) desarrollado por la compañía biomédica Pfizer para el tratamiento del cáncer de pulmón no microcítico, el tipo más común y extendido de cáncer de pulmón.
El gen ALK es el responsable de la formación de tumores en un subgrupo de pacientes con este tipo de cáncer. Actualmente, se estima que los 45.000 nuevos casos diagnosticados en el mundo de este tipo de cáncer son ALK positivos.
Uno de los avances más significativos ha tenido lugar en el estudio del cáncer de mama, en los estadios iniciales. Según un estudio reciente se ha demostrado que con el tratamiento de radioterapia hipofracccionada, en tres semanas en vez de en cinco semanas, se obtienen los mismos resultados. De este modo, las mujeres no tienen por qué irradiarse durante ese largo periodo de tiempo y pueden reducirlo a la mitad.
Por otra parte, en cuanto a un medicamento como el tamoxifeno —que lleva muchos años—, el doctor Carrato ha señalado que es “un beneficio tremendo” para las mujeres con cáncer de mama. Este medicamento se suministra a todas las mujeres que tienen receptores de estrógenos en el tumor y según el experto supone un gran beneficio en reducción de recaídas y prolongación de la supervivencia. “Se tolera perfectamente, con una mínima toxicidad y a cambio de un beneficio muy grande”, ha indicado.
Sin embargo, también se pueden utilizar derivados de la progesterona, fármacos que producen castración química, antiestrógenos puros o bien inhibidores de la aromatasa. Éste es el caso del Aromasil, indicado en el tratamiento adyuvante de mujeres posmenopáusicas que presentan cáncer de mama invasivo en estadios iniciales con receptores estrogénico positivo y después de dos o tres años de tratamiento adyuvante inicial con tamoxifeno. También se indica en cánceres de mama avanzados en posmenopáusicas cuya enfermedad ha progresado después de terapia con antiestrógenos.
Por otro lado, a los avances en otro tipo de cáncer de los llamados ocultos, el de páncreas, se ha descubierto que un nuevo fármaco, el Folfirinox, mejora la supervivencia de manera más notoria que la Gemcitabina estándar. Por primera vez desde hace muchísimos años se ha demostrado un incremento en la supervivencia de los pacientes con cáncer de páncreas avanzado metastásico gracias al Folfirinox.
“El melanoma es un tumor que cuando se coge a tiempo se cura. Pero cuando penetra unos milímetros en la piel hace que esas células se pongan en contacto directo con los vasos y se puedan diseminar a distancia, en ese momento ya no vale para nada el tratamiento quirúrgico de la lesión inicial”, ha asegurado Carrato. En este sentido, el experto señala que hay que utilizar otros fármacos que incrementan la supervivencia, como es el caso de Ipilimumab. Con esta inmunoterapia se logra aumentar un 34 por ciento la supervivencia a base de estimular las defensas del individuo.