Andalucía, Cataluña y Baleares son las tres únicas comunidades autónomas que todavía no han introducido la vacuna contra el neumococo en su calendario vacunal infantil. Aunque el plazo acordado por el Consejo Interterritorial para la inclusión de esta profilaxis no vence hasta diciembre de 2016, el vicepresidente de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (Aepap), Carlos Valdivia, incidió en que si el calendario es único, hay que pedir equidad entre regiones. Asimismo, recalcó durante la presentación del 13º Curso de Actualización en Pediatría de la Aepap que es importante que las administraciones hagan un esfuerzo presupuestario y prioricen financiarla en un periodo como el actual, en el que muchas familias están sufriendo las consecuencias de la crisis económica.
También incidió en la necesidad de concienciar sobre la vacunación durante la adolescencia pues, mientras que en la infancia alcanza una tasa del 95 por ciento, al llegar a esta etapa desciende muy significativamente. Por ejemplo, la inmunización contra el virus del papiloma humano tiene una cobertura del 73 por ciento, y en algunas comunidades mucho menos, como es el caso de Madrid y Andalucía (53,8 y 56 por ciento respectivamente).
En cuanto a los movimientos antivacunas, abogó por trabajar en la consulta para convencer a los padres, pero no convertirlo en algo obligatorio, aunque sí identificar y “marcar” a los profesionales sanitarios que lo apoyan y difunden contradiciendo las recomendaciones de las guías de práctica clínica.
Begoña Domínguez, presidenta de la Aepap, por su parte, apuntó a que hacen falta 275 pediatras más “al menos” para que el ratio de tarjetas por profesional sea de 1.000 y garantizar así una asistencia de calidad. Sin embargo, en los últimos años se han incrementado un 23 por ciento los cupos superiores a los 1.500 niños, por lo que solicitó que se aumente el número de plazas MIR para la especialidad.
En esta misma línea, solicitó que el cupo esté ponderado en función de la edad de los pacientes, ya que a menos años, más carga asistencial. También pidió que se permita al propio pediatra organizar su agenda para adaptarla a situaciones especiales de niños con necesidades específicas. Coincidió con ella la coordinadora del curso, Concha Sánchez Pina, que afirmó que las agendas son las mismas que las del médico de familia a pesar de que el trabajo a desarrollar no tenga nada que ver.
Además, Domínguez lamentó también que en este último periodo solo se hayan incrementado los pediatras de área, que pasan consulta en distintos centros, no tienen cupo asignado y su salario es inferior.
Por otro lado, Valdivia subrayó que el 30 por ciento de la población infantil sigue siendo atendida por médicos no especialistas en pediatría, algo que “está demostrado que influye en los resultados en salud”, en aspectos como un mayor consumo de antibióticos o una tasa de vacunación más baja.