Un equipo de investigadores dirigido por Jonathan Benito-Sipos, del Departamento de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), en colaboración con investigadores de la Universidad de Linköping (Suecia), ha demostrado que, mediante códigos genéticos distintos, se puede construir la misma neurona. Además, han podido precisar con gran resolución la identidad de dichos códigos genéticos.
Si se cogiese a la población mundial y se multiplicase por 15, se obtendrían, aproximadamente, unos cien mil millones. Ese mismo número se corresponde con la cantidad de neuronas que pueblan nuestro cerebro y de entre todas ellas, se estima que existen unos diez mil tipos distintos.
Todas han de unirse a su compañera correspondiente en el lugar adecuado, y no deben equivocarse. Esta intrincada red es la base que utiliza el cerebro para gestionar la información, adquirir el conocimiento, reconocer a nuestros seres queridos y para lo más importante: sobrevivir.
Para generar cada una de esas neuronas se requiere un plano, una receta y un código de genes que gobierne la construcción, el ensamblaje y el acabado de cada una de ellas. Los investigadores llevan años intentando descifrar estos códigos genéticos. Desafortunadamente, las neuronas se deterioran, provocando algunas de las enfermedades más devastadoras que conoce la humanidad.
Algunas de ellas llevan a la demencia, otras condenan a los sujetos al olvido eterno y las hay que impiden o dificultan el movimiento de los pacientes que las padecen.
“Como las neuronas no se caracterizan por poder regenerarse con facilidad, sino que la mayoría no pueden hacerlo en absoluto, los científicos hemos de buscar métodos alternativos para reemplazar a las que mueren”, explican los investigadores.
Generar la misma neurona
Una de las mayores esperanzas se tiene puesta en su reposición a partir de células madre. Las células madre podrían asemejarse a un folio en blanco en el que, según las palabras que se escriban se pueden obtener diferentes resultados.
Conocer las “palabras” necesarias para generar la neurona deseada es el sueño de la biomedicina actual. Por lo tanto, la búsqueda de estos códigos genéticos ocupa gran parte del tiempo de miles de investigadores en todo el planeta.
Se conocen muy pocos códigos genéticos y, en la incipiente búsqueda de estas piedras de roseta, este grupo de científicos españoles y suecos ha demostrado, con una serie de experimentos, cómo, mediante dos códigos diferentes (dos planos de construcción distintos), se puede alcanzar el mismo destino neuronal.
“La trascendencia de estos resultados es patente. Por un lado, da cuenta de la enorme complejidad que tiene la maquinaria de la vida; y, por otro, abre un nuevo camino para explorar nuevas combinaciones de genes que nos lleven al camino que deseamos: la salud”, concluye Benito-Sipos.
Las neuronas se deterioran
y pueden provocar demencia o enfermedades que impiden el movimiento