l El BNG insiste en que la medida no invade competencias, porque incluye los PPA
l Los portavoces del PP no se pronuncian sobre el catálogo impulsado en Galicia
carlos b. rodríguez/E.M.C.
Madrid
“La realidad es, por desgracia, la que es y no la que se pinta. El SNS es un gran sistema sanitario, pero con unos problemas de sostenibilidad increíbles”. La portavoz de Sanidad de CiU en el Senado, Rosa Núria Aleixandre, y el resto de grupos esperaban escuchar soluciones a esos problemas en la primera comparecencia de Leire Pajín ante la Comisión de Sanidad, y en su lugar se encontraron con un discurso que calificaron de “triunfalista” y nada nuevo bajo el sol.
En recursos humanos, Pajín defendió el diálogo fluido con los sanitarios, y recordó la actualización del estudio de necesidades de profesionales, que incluye el reclamado registro. También reconoció la contribución de los profesionales de enfermería y avanzó la tramitación del texto sobre indicación enfermera y la propuesta de desarrollar la nueva especialidad de enfermería en cuidados médicos-quirúrgicos. Pocas sorpresas.
La ministra tampoco se salió del guión para aclarar si finalmente su departamento recurrirá el catálogo gallego o no.
El senador del BNG José Manuel Pérez Bouza acudió a la comisión con la intención de preguntarlo, pero no obtuvo la respuesta que esperaba. A pesar de que los informes jurídicos solicitados por el ministerio dicen claramente dónde el catálogo invade competencias centrales, Pajín no cierra la puerta a un entendimiento y ha ofrecido volverse a reunir con la consejera de Sanidad, Pilar Farjas, para intentar adoptar medidas “sin invadir competencias y garantizando la equidad”.
La respuesta no convence al BNG. “No podemos comprender cómo en su ministerio se habla de racionalizar el gasto farmacéutico al mismo tiempo que manifiestan una cierta disposición a presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional contra esta medida basándose en dos argumentos que me parece que tienen muy poca consistencia y ninguna base legal”, dijo Pérez Bouza.
El BNG insistió en que no hay invasión de competencias, puesto que el catálogo incluye todos los principios activos, y pidió al ministerio prudencia al hablar de discriminación, ya que supone, a su juicio, “cargarse” toda la política de promoción de genéricos y decir indirectamente a los ciudadanos y los profesionales que los genéricos son peores que los medicamentos de marca.
El BNG se ha planteado ya dos vías de acción en caso de que Sanidad recurra el catálogo. En primer lugar, activará el debate de una moción que ya ha presentado ante la Comisión de Sanidad del Senado para defender el catálogo del recurso de inconstitucionalidad “si los distintos grupos parlamentarios mantienen el discurso y el voto que se mantiene en Galicia”. Además, presentaría una modificación de la Ley de Garantías.
“Para ello deberá llevar al Grupo Popular a defender en Madrid la misma postura que en Galicia, algo que de momento no ha ocurrido. Ningún portavoz del PP mencionó el catálogo, ni a favor ni en contra, aunque la plana mayor del Ejecutivo gallego ha reaccionado con fuerza ante la actitud del ministerio. El consejero de Presidencia de la Xunta, Alfonso Rueda, dijo no encontrar explicaciones al rechazo del Gobierno central al catálogo y pidió un “cambio de actitud”.
Además, la consejera de Sanidad solicitó por carta una reunión entre ambas aprovechando la visita de Farjas a la Conferencia del Plan Nacional sobre Drogas. La misiva se sumaba a otra que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, envió una semana antes, que ofrecía a Sanidad una total colaboración para explicar los detalles de la medida, pero no sirvió de nada. Pajín sólo quiere debatir alternativas al catálogo, lo que abocó al encuentro al fracaso.
La ministra de Sanidad, Leire Pajín, cumple esta semana 100 días al frente del departamento. La parálisis que percibe el sector sanitario casi en pleno, con nulos avances en los temas pendientes que dejó su predecesora, Trinidad Jiménez, enlaza también con las valoraciones de algunos de los portavoces de los grupos parlamentarios. Gaspar Llamazares (IU) achaca la “inacción” al “baile” de cargos en el departamento. “Está aún por descubrir el verdadero talante negociador en temas importantes” puntualiza. Pilar Grande (PSOE) discrepa: “Ha mantenido al equipo”, asegura, mientras destaca la línea de continuidad con Jiménez y el “ambicioso” calendario legislativo planteado por Pajín. En este punto, Mario Mingo (PP) encuentra deficiencias en las leyes aprobadas y en desarrollo, al tiempo que echa en falta dos grandes carencias entre sus prioridades: los RR. HH. —acusando al PSOE de no querer cumplir la LOPS—, y los problemas de sostenibilidad.