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Compras conjuntas sin renunciar a la autonomía

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Ahorro/ El ministerio avanza en el desarrollo de compras agregadas y centrales de contratación como una línea de políticas de eficiencia

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E.M.C. Madrid | viernes, 03 de febrero de 2012 h |

El Ministerio de Sanidad ya avanza en el desarrollo de herramientas como las compras agregadas y centrales de contratación como una de las líneas de la política de eficiencia que pretenden impulsar a lo largo de la legislatura, a petición de los propios consejeros del ramo. La secretaria general de Sanidad, Pilar Farjas, así lo expuso durante la III Conferencia Especializada Central de Compras Hospitalarias, organizada por Intereconomía.

Farjas explicó que ambas fórmulas, las opciones que existen legalmente, permiten ir abordando iniciativas que proporcionen entornos de eficiencia en un marco de adhesión voluntaria, de identificación de productos progresiva, de manera que cada servicio de salud se pueda adherir a una contratación priorizando la propia demanda que puedan realizar las comunidades.

“A partir de una iniciativa puntual en 2010 con las vacunas de la gripe, sabemos que existe interés, y lo hemos trasladado a las comunidades autónomas para avanzar en las compras agregadas. En paralelo, trabajamos para la identificación de una central de compras”, anunció. No obstante, Farjas insiste en que son medidas complementarias a las que ya realizan las comunidades autónomas, con experiencias que van desde la concentración en un solo centro de gasto a compras centralizadas. El paso a la agregación desde distintos servicios es una estrategia progresiva que dependerá del producto o la vinculación a una práctica asistencial, aclaró la secretaria general.

Las ventajas de este tipo de prácticas son muy numerosas: Farjas destaca que estabiliza el suministro y aporta eficiencia, proporciona una reducción de costes entre un 15 y un 20 por ciento y homogeneiza productos y suministros, con lo que también permite homogeneizar criterios y estándares de calidad, con unos mínimos para todo el SNS, además de proporcionar garantías de tiempo de pago a los proveedores que también condicionan la seguridad.

Iniciativas como estas que, en palabras de la secretaria general de Sanidad, “hacen que podamos afrontar el futuro con la confianza de no solo solventar la deuda, sino abordar un escenario de mayor estabilidad para el Sistema Nacional de Salud”.

Implantación dispar

A día de hoy, la implantación de estas herramientas en las comunidades autónomas ha seguido un ritmo muy dispar. En la jornada se expusieron las experiencias de Comunidad Valenciana, País Vasco, Comunidad de Madrid y Murcia, y se abordó la propuesta de Castilla-La Mancha de impulsar estos mecanismos a nivel nacional.

Jesús Galván, viceconsejero de Sanidad y Asuntos Sociales de Castilla-La Mancha, destacó la creación de la central de compras como una de las principales bazas del Plan de Garantías de Servicios Sociales del gobierno regional. Y lo que es más, advirtió del futuro cambio de paradigma en las compras hospitalarias. “Los requisitos actuales son comprar productos seguros para toda la vida y con el menor coste, queremos que influya también para que se sepa cómo se comporta ese elemento para tratar esa enfermedad y establecer alianzas estratégicas y demostrar compromisos con dinero y retornos de conocimiento. Compartir éxitos y fracasos”, aseguró.

En cualquier caso, indicó, este nuevo concepto, que enlaza con los contratos de riesgo compartido, debe desarrollarse en cooperación con las comunidades y el ministerio, a partir de una premisa común: sistemas de información “maduros” en todos los servicios de salud.

Por su parte, la Comunidad Valenciana hizo balance de su experiencia de más de 15 años con la central de compras en su red sanitaria. Eloy Jiménez, director general de Recursos Económicos de la Sanidad de la Generalitat Valenciana aboga por comenzar por que cada comunidad mejore su política de compras, antes de diseñar objetivos más difíciles, sobre la base de que el sistema es federal “de facto” lo que, en su opinión, añade más complejidad.

Jiménez echa en falta que la iniciativa ministerial en la compra de vacunas, que permitió un ahorro del 31 por ciento en la adquisición de vacunas contra la gripe, se haya quedado en un hecho puntual, por la falta de “músculo” para seguir desarrollándolas, e invitó al ministerio a trabajar en esta dirección.

El mecanismo elegido por la comunidad es una comisión de compras, que decide qué productos se incluyen. A través de subastas electrónicas que sustenta un software de última generación, los proveedores pujan en tiempo real. Un dato importante, en su opinión, es que no se compra por sistema el producto de menor precio, ya que se introducen ponderaciones de los proveedores que tienen en cuenta las valoraciones de los comités de calidad.

Por ahora, son más de 180 los medicamentos de uso hospitalario que se adquieren a través de este sistema, con un ahorro estimado del 20 por ciento con respecto a los precios originarios. Para finalizar, Jiménez sugirió la posibilidad de que el ministerio defina este tipo de prácticas de eficiencia “por ley” si existen reticencias entre las diferentes comunidades autónomas.