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Cuando el gen está mutado, la célula tiene más receptores para esta hormona
De esta forma aumenta su papel sobre la proliferación celular
Redacción
Barcelona
Una de las hipótesis más aceptadas para explicar la gran especificidad de BRAC1 para desarrollar cáncer en tejidos con gran acción de hormonas femeninas es el papel de este gen en la regulación de la actividad de las mismas.
La existencia de mutaciones en BRCA1 puede causar cáncer de mama en el 80 por ciento de los casos, así como cáncer de ovario en un 54 por ciento.
Partiendo de esta base, los investigadores del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona, Miguel Beato y Verónica Calvo, describen en un trabajo publicado en la revista Cancer Research el papel de BRCA1 en relación a una de las dos hormonas femeninas, la progesterona. Su trabajo demuestra que BRCA1 tiene un papel crucial en el control de receptores de progesterona que se encuentran en las células.
“Cuando el gen BRCA1 está mutado y no se expresa bien, la célula tiene más receptores para progesterona por lo que aumenta su efecto sobre la proliferación celular”, explica Miguel Beato, responsable del trabajo y director del CRG. “Sabíamos que este gen tenía un papel importante en el cáncer de mama pero ahora sabemos cuál es uno de los mecanismos que utiliza”, añade Beato.
BRCA1 actúa a dos niveles, sobre la cantidad de receptor de progesterona en las células, y por el control de la expresión de los genes de progesterona.
Estos descubrimientos ponen de manifiesto la relación directa entre un exceso en los efectos celulares de progesterona y el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Además, el trabajo puede tener influencia a nivel preventivo. Así, de manera similar a lo que ocurrió cuando se demostró la relación directa entre los niveles de estrógenos y el riesgo de desarrollar cáncer de mama, hecho que hizo que se modificaran los métodos anticonceptivos hormonales, quizás las aportaciones de Beato y Calvo generen nuevos cambios en la prescripción de tratamientos anticonceptivos.