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Despolitizar el pacto para llenarlo de contenido

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sns/ Los profesionales creen que el componente político y la falta de credibilidad del texto son las causas de la ruptura del consenso en el Congreso

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Médicos y enfermeros trabajarán de forma conjunta para intentar limar las diferencias entre los grupos parlamentarios y propiciar el diálogo

PP y CiU piden la reforma del modelo de financiación, el aumento del Fondo de Cohesión y otras medidas para hacer frente a su deuda

| 2010-10-08T16:41:00+02:00 h |

MÓNICA RASPAL

Madrid

El sector profesional ha recibido como “un jarro de agua fría” la ruptura “temporal” de las negociaciones del Pacto por la Sanidad en la Comisión de Sanidad del Congreso aunque mantienen la esperanza de que salga adelante, dado que los grupos políticos tampoco han cerrado las puertas a que sea posible.

Patricio Martínez, secretario general del sindicato médico CESM y portavoz del Foro de la Profesión Médica, señala que desde ambos órganos vienen reiterando la necesidad y la urgencia de dicho pacto pero creen que debería haberse despolitizado, cuestión que ya criticaron cuando la participación de los agentes se organizó en el marco de las comisiones del Congreso y el Senado, pues, en su opinión, iba a arrastrar un componente político “importante”.

Aunque esperan que la negociación se retome, Martínez reconoce que el texto saliente eran meros “titulares de prensa”, un documento “políticamente correcto” pero “sin tripas”, inconcreto y general, sin nada debajo, si una mínima medida creíble para sostener el Sistema Nacional de Salud (SNS) desde el punto de vista de los recursos humanos y la calidad.

Así lo pondrán sobre la mesa en la reunión mensual que el Foro de la Profesión Médica celebrará esta semana —probablemente el jueves o el viernes— para reclamar a los políticos que pongan fin a las “banalidades” y adopten un compromiso de pacto serio para hacer viable el sistema.

En el mismo sentido se ha manifestado el Consejo General de Enfermería (CGE), reclamando un retorno al consenso y al entendimiento, dejando atrás los planteamientos “electoralistas” y, para predicar con el ejemplo, los enfermeros han anunciado que trabajarán los próximos meses de forma conjunta con las organizaciones médicas para intentar limar dichas diferencias entre los grupos parlamentarios, propiciar el diálogo y fomentar los acuerdos necesarios para retomar y culminar el camino hacia un pacto, “más necesario que nunca” en nuestro país.

También el sindicato de clase UGT se ha mostrado muy crítico con esta falta de entendimiento político tras dos años de negociaciones, llamando la atención sobre el creciente número de riesgos psicosociales que están repercutiendo sobre la salud de los ciudadanos como la mayor vulnerabilidad que está produciendo el desempleo prolongado y la precarización laboral.

Como pilar “fundamental” del Estado de bienestar, el SNS aporta seguridad y confianza a la población, actuando como un sistema redistributivo que “refugia” a aquellos que pasan por un estado de necesidad, según UGT. Por ello, la central reclama a las organizaciones políticas y sociales que sitúen como objetivo común el mantenimiento de este sistema fundamental, reiterando la necesidad de que su financiación sea de carácter finalista para que los presupuestos sanitarios se destinen realmente al cuidado de la salud del ciudadano.

El pacto sigue “vivo”

Ante tanta incertidumbre, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, ha querido tranquilizar a los profesionales asegurando que el pacto sigue “vivo” y que aún existe margen para actuar y buscar alternativas y soluciones dentro de un “marco de diálogo”. Además, ha recordado que en el Consejo Interterritorial del 18 de marzo los consejeros autonómicos fijaron una “hoja de ruta” marcando las líneas básicas que podía incluir un futuro acuerdo y ha explicado que su ministerio trabajará en aprobar antes de que acabe el año algunos decretos que van a ayudar a su desarrollo.

Sin embargo, la falta de un acuerdo sobre el modelo de financiación ha sido el obstáculo fundamental para los grupos discordantes, CiU y PP, que presentaron la semana pasada sus votos particulares al informe de la Subcomisión. En ellos, CiU ha solicitado estudiar otras formas de copago, la reforma del Fondo de Cohesión y la creación de agencias independientes que evalúen la calidad y el uso de las tecnologías en el SNS.

El PP, por su parte, ha pedido medidas urgentes para hacer frente a la deuda del sistema —que cifran en más de 12.000 millones de euros— el desarrollo de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), el incremento de la dotación del Fondo de Cohesión, la participación de las CC.AA. en la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado y el retorno del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) a Sanidad para potenciar la investigación biomédica.