Elecciones/ Díaz Franco volverá a competir con Cabrera por la vocalía de AP Urbana
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J. José Díaz Franco demandará más recursos para conseguir estándares de calidad
Levy Cabrera pedirá la convocatoria de OPE anuales coordinadas por Sanidad
MÓNICA RASPAL
Madrid
Dignificar el ejercicio profesional del médico del primer nivel asistencial, logrando las condiciones más adecuadas para su ejercicio, dado el momento de “crisis” que atraviesa el Sistema Nacional de Salud, es un objetivo que comparten los dos candidatos a la vocalía de Atención Primaria Urbana de la Organización Médica Colegial (OMC), que volverán a enfrentarse en las urnas el próximo 24 de abril —ya lo hicieron en los comicios de julio de 2009, cuando el entonces titular, Jerónimo Fernández Torrente, fue elegido vicesecretario de la organización—.
Según ha expuesto a GM Juan José Díaz Franco, miembro de la Escuela Nacional de Medicina del Trabajo del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), en un momento en el que son muchos los que se aplican a la búsqueda de criterios de sostenibilidad, su misión será velar por los intereses de aquéllos a quienes parece que únicamente se les requiere para que cuiden “incondicionalmente” de los demás.
Por ello —y avalado por su amplia experiencia en dirección y gestión de AP, así como por su contacto con especialidades transversales como la Medicina del Trabajo, la Psiquiatría, la Geriatría y la Ética Médica—, Díaz Franco plantea en su programa electoral medidas orientadas a preservar la salud del facultativo como los reconocimientos médicos preventivos en el lugar de trabajo, el seguimiento específico al personal mayor de 60 años y a las embarazadas, la prevención de los cuadros psicopatológicos más frecuentes (estrés, burn out, mobbing...) y la diagnosis y el seguimiento en los Planes Integrales del Médico Enfermo (Paimes). Además, en caso de representar a la sección, demandará los recursos necesarios para conseguir unos estándares de calidad en la actuación médica de forma que el profesional no se convierta en un “acaparador involuntario” de funciones que hagan bascular sólo sobre él la viabilidad del sistema. Entre ellos destaca el aumento del tiempo para la formación y la investigación, la constitución de equipos de mejora para la puesta en marcha del modelo de excelencia EFQM, la incorporación de procedimientos basados en la evaluación de las nuevas tecnologías sanitarias y otras medidas dirigidas a la desburocratización y a la atención a pacientes oncológicos y crónicos, con enfermedades raras o toxicodependientes.
Por su parte, Levy Cabrera, representante en funciones de esta sección, se muestra especialmente preocupado por la situación laboral de los facultativos de este nivel pues, a pesar de la “cacareada” falta de profesionales se está generando “paro médico” como consecuencia de los recortes presupuestarios que están dejando sin sustitutos y sin eventuales a muchas regiones. Además, Cabrera apunta a que es la única especialidad en la que se contratan licenciados que no la tienen ni en España ni en países homologados lo que, sumado a la masificación, está repercutiendo en la calidad de la asistencia, dejando al profesional sin tiempo para la formación específica y en habilidades. Como solución, desde esta vocalía ya ha propuesto la convocatoria anual de oposiciones en todas las regiones, controladas por el Gobierno central con un examen el mismo día para evitar que los médicos vayan de un sitio a otro en busca de una plaza fija.
Cabrera también insistirá en exigir que el 25 por ciento del presupuesto sanitario de las CC.AA. se destine a la formación e investigación del primer nivel. “Aunque políticamente viste mucho más inaugurar una residencia o una nueva técnica, invertir en primaria es invertir en futuro, con resultados más a largo plazo de lo que duran las legislaturas”, señala.