ENTREVISTA
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j. garcía
Barcelona
Sergio Rulicki, doctor en Ciencias de la Comunicación Social, participó en el foro Construyendo Salud con una charla magistral sobre la comunicación médico-paciente y la interpretación de los gestos. GACETA MÉDICA habló con él.
Pregunta. ¿Qué papel juega la comunicación no verbal en la relación médico-paciente?
Respuesta. La comunicación no verbal (CNV) es siempre una interacción de doble vía, los comportamientos comunicacionales del médico afectan al paciente y viceversa. Todos los comportamientos humanos, incluyendo el silencio verbal, y por supuesto, los gestos y las posturas, poseen significados factibles de ser interpretados, y que son causa de impresiones subjetivas y de reacciones interactivas. Dado que la comunicación es un elemento básico de la relación médico-paciente, el rol de la CNV en este vínculo también lo es. En la comunicación que refiere a que dos personas se lleven bien o mal, la CNV tiene un efecto predominante.
P. ¿Cómo puede mejorar la CNV esa relación bidireccional?
R. Las claves no verbales emitidas por el paciente pueden contener información que colabore en las decisiones de tratamiento y diagnóstico. Los médicos que son más sensibles a las señales de la emoción en el movimiento corporal y postura de los pacientes, y que expresan sus emociones oportunamente y con la intensidad apropiada, reciben mejores calificaciones de sus pacientes.
P. ¿Y el comportamiento no verbal del médico influye en su relación con el paciente?
R. Influye, por ejemplo, en la satisfacción del paciente con el tratamiento y en su disposición a cumplirlo. Los pacientes de los médicos con mejores habilidades de comunicación no verbal faltan menos sin previo aviso a las citas concertadas, por lo que la carga de trabajo de los médicos experimenta menos cancelaciones no reprogramadas. Un resultado sorprendente de las más recientes investigaciones muestra que los pacientes de los médicos con mayor habilidad en CNV perciben el tiempo de duración de la consulta como más largo que el tiempo real, mientras que los pacientes de los médicos menos hábiles en CNV perciben la duración de la consulta como más corta. En resumen, los estudios muestran que la habilidad en la codificación/decodificación no verbal está significativamente relacionada con la satisfacción del paciente respecto de la atención recibida, y con la carga de trabajo del médico.
P. ¿Están preparados los médicos de AP para aprender o distinguir comportamientos no verbales del paciente?
R. Dudo que los médicos, como cualquier otro profesional en nuestro ámbito cultural, estén necesariamente más atentos o sean más hábiles que el promedio de los individuos, excepto en aquellos casos en que a través de la experiencia, y un tipo de sensibilidad bastante extraordinaria, el médico haya desarrollado una consciencia especial sobre la CNV de los pacientes y sobre la suya propia.
P. ¿Cómo deberían formarse?
R. El entrenamiento médico podría beneficiarse con la incorporación del conocimiento sobre el comportamiento no verbal tanto de los pacientes como de los propios médicos. Esto debería llevarse a cabo a través del estudio de la CNV, una ciencia cuya difusión en el ámbito cultural de habla hispana es muy reciente.
P. ¿Puede mejorar el médico de AP el diagnóstico y la pauta terapéutica con una buena interpretación del lenguaje no verbal?
R. La información que un médico puede obtener de sus pacientes, a través del conocimiento y la observación entrenada de los códigos biológicos y culturales de la CNV, le permiten distinguir, por ejemplo, qué emociones experimenta un paciente ante distintas opciones de tratamiento más allá de lo que declara verbalmente, su sinceridad respecto del cumplimiento del mismo, e incluso, si el paciente se autoengaña o brinda información falsa como si fuese cierta, respecto de sus síntomas y la evolución de los mismos.