Los bebés prematuros son los protagonistas del 75 por ciento de los ingresos hospitalarios de neonatos, según datos ofrecidos por la Sociedad Española de Neonatología durante la celebración del curso ‘La gran prematuridad en España: el desarrollo de los nacidos con menos de 1.500 gramos’, enmarcado en la 28º edición de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Tal y como se ha recordado en el curso, esta condición de prematuridad puede repercutir en un mayor número de complicaciones graves tales como parálisis cerebral, déficits sensoriales, patologías crónicas o infecciones respiratorias agudas, sobre todo la broquiolitis provocada por el virus respiratorio sinticial.
Unos datos que se han afinado todavía más durante el curso, ya que su celebración se ha aprovechado para presentar los resultados del proyecto multidisciplinar SEN2015, de evaluación de una muestra de 1.200 niños nacidos con menos de 1.500 gramos en nuestro país entre 1993 y 2011. Entre los datos más importantes que se resaltan en el estudio destaca el hecho de que casi la mitad de estos niños, el 44 por ciento, tienen al menos un reingreso hospitalario, siendo la principal causa los problemas respiratorios (un 24 por ciento). En segundo lugar, con un 15 por ciento de los casos, se situan las intervenciones quirúrgicas.
Pero el informe también reporta resultados satisfactorios, como la reducción de la mortalidad de estos neonatos en los últimos 20 años. “Las mayores mejoras se han dado particularmente en aquellos más pequeños, cuya edad gestacional está cerca del límite de la viabilidad, entre las 22 y las 26 semanas de gestación”, explicó Alfredo García-Alix, del Servicio de Neonatología del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, durante su intervención. Así, a pesar de que estos niños siguen siendo los que tienen un riesgo mayor de complicaciones neurológicas tanto durante su ingreso en la unidad neonatal como a largo plazo, García-Alix destaca que la supervivencia libre de morbilidad neurológica mayor ha aumentado de un 39,6 por ciento entre 2002 y 2006 a un 45,1 por ciento entre los años 2006 y 2011, tal y como se recoge en este estudio. Respecto a los déficits sensoriales, este especialista apunta a una reducción en frecuencia de ceguera de casi un 10 por ciento a menos del 2 por ciento entre los años 90 y la primera década del siglo XXI.
También durante el curso, Concepción Gómez, directora del curso, aludió a la humanización en los últimos años de las Unidades de Neonatología, ya que más de la mitad de ellas están abiertas las 24 horas del día y cuentan con medidas de apoyo a la lactancia materna. A pesar de ello, en su opinión, todavía faltarían, por ejemplo, recursos de apoyo psicológico para padres que tienen que enfrentarse al nacimiento de un hijo muy prematuro.