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El AU podría ser neuroprotector en las horas iniciales tras un ictus

Señalan que el ácido úrico podría ser eficaz para prevenir el empeoramiento del ictus en las horas iniciales de la enfermedad.

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J. A. R. Barcelona | viernes, 13 de mayo de 2016 h |

Expertos del Hospital Clínic de Barcelona han presentado dos subestudios durante el Congreso de la Organización Europea del Ictus que indican que administrar ácido úrico (AU) podría tener un efecto neuroprotector temprano en los pacientes que acaban de sufrir un ictus. Como señaló Sergio Amaro, neurólogo del Clínic, los dos subestudios derivan del ensayo clínico doble ciego, randomizado y con placebo Uricoictus, que incluyó 411 pacientes. En ese estudio se comparaba la administración intravenosa de 1 g de ácido úrico por 500 ml de suero contra placebo en un grupo de pacientes que además recibían tratamiento mediante trombólisis intravenosa y en un grupo con trombectomía mecánica. “En los pacientes del primer grupo, añadir ácido úrico parece que evita el deterioro neurológico en las primeras 72 horas tras el ictus —comentó Amaro—. Mientras que en aquellos que se sometían a una trombectomía mecánica, el ácido úrico aumenta de forma significativa el porcentaje de pacientes que presentan independencia funcional a los tres meses”.

Más eficaz en mujeres

El mismo equipo de investigadores ya había demostrado que el tratamiento con ácido úrico combinado con la terapia antitrombolítica habitual disminuía la aparición de secuelas en un 42 por ciento de las mujeres. “Es más eficaz en mujeres que en hombres —dijo Amaro—, porque ellas tienen una menor concentración basal de ácido úrico”.

Este experto comentó que el ácido úrico es “el antioxidante natural más potente. Su efecto se deriva de que es eficaz para combatir el estrés oxidativo que se produce en la fase aguda del ictus isquémico”. Asimismo, dijo Amaro, “los pacientes que presentan elevados índices de glucosa tras el accidente cerebrovascular son los que se benefician más del ácido úrico”. A pesar de estos buenos resultados, Amaro enfatizó que es necesario realizar más estudios para avalar la eficacia de este antioxidante en el tratamiento del ictus.