Gaceta Médica viernes, 24 de julio de 2015 h
Como ya es tradición, el ministerio de Sanidad da paso al periodo vacacional reuniendo a los consejeros en el Consejo Interterritorial. Si normalmente estas reuniones estivales suelen estar dotadas de temas candentes, esta edición promete aún más, teniendo en cuenta la configuración del nuevo mapa político. Los nuevos consejeros se ven las caras en el Paseo del Prado y la antesala deja entrever que atrás quedaron los años tranquilos de acuerdos por mayoría popular. Por de pronto, los consejeros socialistas ya han hecho frente común para unificar mensajes ante el ministerio. La primera premisa, la derogación del RD 16/2012 que plantearán fuera del orden del día del interterritorial y que, parece, será su tantra de aquí en adelante.
A expensas de lo que suceda en las elecciones generales y del propio juego político, es de esperar por el bien de la sanidad que no se repitan instantáneas de abandonos en bloque de consejeros con declaraciones paralelas a la reunión de aquellos que deciden el devenir del Sistema Nacional de Salud.
La antesala que supone la Comisión Delegada ya indica que el consejo no será un camino de rosas. Por un lado, el RD de precios de referencia, que ha llegado de sorpresa, cuando ya nadie lo esperaba, no ha contentado a todos. Tampoco extraña que en las filas socialistas el texto que pretende regular la gestión clínica no haya gustado partiendo de la base de que el proyecto no está consensuado ni con el propio Foro de la Profesión Médica.
Más sorprendente es la oposición a la inclusión de la vacuna de la varicela en la edad pediátrica. Los socialistas optan por esperar no se sabe muy bien a qué siguiendo la línea de lo planteado por la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria y en contra de las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría y los resultados que la inmunización ha demostrado en Navarra.
Y mientras, Gobierno y Andalucía —y PSOE—, discuten sobre si los precios seleccionados son una copia o no de las subastas. El ambiente para el interterritorial ya está caldeado.