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El Foco: El médico de Madrid, desmotivado con su Colegio

Las elecciones al Colegio de Médicos de Madrid (Icomem) del próximo 18 de Febrero presentan un doble reto para los cuatro candidatos: conseguir ganar y conseguir que la abstención no vuelva a ser la noticia.

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SANTIAGO
DE QUIROGA
,
Presidente Editor de GM
| viernes, 29 de enero de 2016 h |

Las elecciones al Colegio de Médicos de Madrid (Icomem) del próximo 18 de Febrero presentan un doble reto para los cuatro candidatos: conseguir ganar y conseguir que la abstención no vuelva a ser la noticia. Curiosamente, todas las candidaturas que se presentan tienen algo que ver con la escasa atención e interés que despierta en los médicos de Madrid su colegio. Lamentablemente, las comparaciones no son posibles, ya que Madrid es, o debería ser, un Colegio referente. Sí puedo comparar el interés que despierta en el Colegio de Barcelona los servicios que éste ofrece a los médicos colegiados, un modelo que, aunque está desarrollado con la idiosincrasia sanitaria catalana, ofrece altos índices de satisfacción en sus colegiados. Pero Madrid ha estado en otras cosas. ¿Será ahora diferente? Leo en GM la semana pasada que todos los candidatos quieren modernizar los estatutos, y persiguen democratizar el Colegio. ¿Podrán conseguirlo estos candidatos?Juan Abarca está flanquedo por una vicepresidenta que ha presidido el Icomem en su etapa más turbulenta, denuncias incluídas y en curso. A su vez, se presenta la vicepresidenta entonces, Ana Sánchez, que afortunadamente se opuso a la presidenta Sonia López. No sé si es un activo suficiente. Miguel Ángel Sánchez Chillón y Guillermo Sierra han sido parte activa en este tótum revolútum en el que se ha convertido el Icomem en estos años. A Sánchez Chillón le preocupa la eficiencia del Colegio (¿por qué subcontratar lo que puede realizar el propio Colegio?) y a Sierra que los médicos estén representados también por los que no ganen, en función de los votos. Además, los médicos madrileños quieren un presidente que no se ponga a disposición de ningún partido o ideología, mareas incluídas.