El importante desarrollo tecnológico de los últimos años está permitiendo aplicar tratamientos cada vez más precisos y ajustados a las características de cada paciente. Y, en medio de toda esta revolución tecnológica, la radioterapia es una de las técnicas que más se ha beneficiado de estos avances, con la generación por ejemplo de aceleradores lineales capaces de aplicar procedimientos de enorme precisión como la radioterapia de intensidad modulada (IMRT).
En línea con estos avances, el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz (HUFJD), tras adquirir en 2013 un sistema capaz de realizar una radioterapia adaptada a cada patología y a cada paciente, ahora acaba de instalar un nuevo acelerador lineal de última generación que permite la aplicación de radioterapia de manera individualizada y ajustándose al máximo a las características concretas de cada paciente.
Ambos aceleradores están dotados con sistemas de colimación multiláminas —Beam Modulator y Agility— y permiten la aplicación de las ya mencionadas técnicas de IMRT, como la arcoterapia volumétrica conformada (VMAT). Asimismo, ambos aparatos cuentan con un sistema de rayor X que permite la obtención de imágenes de tomografía axial computarizada (TAC) para la verificación de la posición del paciente antes de iniciar el tratamiento y para la evaluación posterior de la evolución del mismo (técnica IGRT). Este sistema de imagen guiada, junto con las mesas robóticas de las que disponen ambos aceleradores, una de ellas con hasta seis grados de movimiento, garantizan la precisión en cada una de las sesiones.
La incorporación de esta tecnología ha permitido al HUDFJD la ampliación de su cartera de servicios y, ahora, el centro está en disposición de ofrecer tanto radioterapia estereotáctica cerebral para el tratamiento de metástasis cerebrales y malformaciones arteriovenosas como radioterapia estereotáctica corporal para el tratamiento de cáncer de pulmón en estadios precoces, metástasis pulmonares o hepáticas y algunas recidivas. Tanto una como otra técnica se caracterizan por la aplicación de altas dosis de radioterapia en pocas fracciones, alcanzándose de esta manera una efectividad bastante alta.
‘Simmetry’ se adapta al movimiento
Otra de las ventajas de estos aceleradores lineales es que incorporan la tecnología Simmetry, que garantiza que el volumen de tratamiento engloba la totalidad del volumen tumoral y que además se adapta al movimiento del órgano. Esto es especialmente útil en cánceres como el de pulmón, en el que el movimiento respiratorio provoca importantes desplazamientos del tumor.
Para Ana María Pérez, jefe del Servicio de Oncología Radioterápica del HUFJD, una de las característicasmás relevantes de estos aceleradores es que, al depositar dosis muy elevadas de radiación en volúmenes muy concretos de tejido tumoral, “minimizan el daño en los tejidos sanos circundantes y consiguen un mayor control local de la enfermedad, lo que se traduce en una mejora de la supervivencia y de la calidad de vida de los pacientes”. Asimismo, Pérez señala la obtención de imágenes por TAC como otro “avance muy significativo”, ya que permite garantizar la precisión en la administración del tratamiento.
Por su parte, María de los Ángeles García, responsable de la Unidad de Radiofísica del Servicio que dirige Pérez, destaca que estos sistemas “permiten administrar una radioterapia que cura más, lesiona menos y se puede administrar en menos tiempo; es como diseñar un traje de irradiación a medida para cada tumor y para cada paciente”. Eso sí, García recuerda la importancia de que haya un buen equipo de radiofísicos detrás que asegure la realización de una buena verificación dosimétrica del tratamiento planificado antes de comenzar con la primera sesión.
Además, todos los datos obtenidos del uso de estos sistemas se integran en la red de datos Mosaiq, integrada a su vez en la historía clínica electrónica, lo que garantiza la máxima seguridad durante todas las fases del tratamiento.