colaboración/ El modelo ahorra al sistema más de 400 euros al año por asegurado
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Su vicepresidente aboga por mantener la colaboración revisando la financiación
Mayero critica los rumores sobre el fin de un modelo que supone un ahorro claro
E.M.C.
Madrid
El Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad ha reclamado al Gobierno que suprima los matices ideológicos en el debate sobre la continuidad del modelo Muface. El vicepresidente del IDIS y delegado en Madrid de Asisa, Luis Mayero, ha criticado, en declaraciones a GM, la falta de sentido de lanzar globos sonda sobre la posible desaparición de un sistema que ha demostrado ser “eficiente para la Administración”, y más aún en un contexto de crisis económica como el actual.
Mayero comprende que las entidades que dan soporte a la prestación sanitaria de los funcionarios se ajusten en momentos como éste, pero cuestiona que se sugiera la desaparición de un modelo que supone al estado un ahorro cercano a los 400 euros por asegurado.
De hecho, tal y como adelantó Pere Ibern, director de Desarrollo Estratégico de la aseguradora DKV en una mesa celebrada sobre este modelo durante el XVII Congreso Nacional de Derecho Sanitario, el gasto per cápita del Estado en los funcionarios acogidos a la mutualidad es de 639,56 euros, frente a los 1.052 euros por persona al año que invierte como media la sanidad pública. Además, asegura Mayero, aunque el consumo de recursos sanitarios es superior en el caso de los asegurados a través de Muface, por la mayor accesibilidad a los servicios, en particular a la asistencia especializada, sí se ha constatado un menor gasto en medicamentos, en especial entre los mayores de 65 años, que abonan un copago pese a estar jubilados.
Estos datos reflejan, por una parte, el gran ahorro que representa para el sistema sanitario, pero también el desajuste financiero que supone que la prima que abona el estado no cubra el coste real de las prestaciones que se están ofreciendo, apuntó Ibern.
El desequilibrio, además, proseguirá el año próximo. “La prima está revisada, porque el último concierto ya está pactado, y es muy baja”, sugiere Mayero. El portavoz del IDIS subraya que diferentes estudios realizados por consultoras privadas y la propia Dirección General de Seguros dejan claro que resulta totalmente insuficiente.
Uno de ellos es el documento de PricewaterHouseCoopers, que en su análisis sobre 15 temas candentes de la sanidad española para 2010 que recoge las valoraciones de un panel de expertos coordinado por los ex ministros de Sanidad Ana Pastor y Julián García Vargas, ya alertaba de que esta situación puede alterar el ecosistema sanitario privado y afectar al público.
La infrafinanciación de las primas ya hizo salir del modelo Muface a empresas como Mapfre o Caser. Las que quedan (Asisa, Adeslas, DKV y otras entidades pequeñas) —advierte Mayero— hacen “un esfuerzo por mantenerlo porque creen en él”.
Al igual que los propios beneficiarios. No en vano, hasta un 87 por ciento de los funcionarios que tienen la opción de elegir entre la sanidad pública y la cobertura privada se deciden en su mayoría por la segunda opción, alcanzando una cifra próxima a los dos millones de beneficiarios.
Cierre de hospitales
La sanidad privada no está dispuesta a renunciar a la defensa de un modelo que representa gran parte de su volumen de negocio. “El 60 por ciento de los ingresos hospitalarios en el sector privado procede de las pólizas y una parte importante de estas corresponden a funcionarios con cobertura única”, expone Mayero. Tal es así que la desaparición de estas mutualidades, según indicó Lluis Monset, director gerente de ACES, en el mismo foro de derecho sanitario, podría suponer el cierre de hospitales y clínicas que trabajan con este sector.
Sin embargo, para el vicepresidente del IDIS lo más importante es que la decisión de suprimir el modelo afectaría de forma directa a los ciudadanos. Llegado el caso, admite, la sanidad privada tendría que buscar nuevas fórmulas. Desde el IDIS, asegura su vicepresidente, quieren estrechar los lazos con la Administración y argumenta que si se estimulara la colaboración público privada, se podría mantener la calidad asistencial sin más gasto.
En su opinión, son los propios ciudadanos quienes deben reforzar las decisiones de la administración y desde hace 30 años, matiza, los funcionarios que se benefician del sistema Muface constatan que es un modelo de calidad que, además, resulta más barato. “Queremos seguir colaborando con la Administración, a través de este modelo, y mejorar la financiación de forma razonable”, puntualiza el portavoz del IDIS.