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El parthenolide controla la actividad
de la histona deacetilasa 4 en ratones

Una investigación liderada por el CIC bioGUNE consigue la remisión del fenotipo de la cirrosis biliar mediante el control de la actividad de un regulador epigenético.

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gaceta médica Barcelona | viernes, 24 de julio de 2015 h |

Investigadores del centro de investigación cooperativa en biociencias CIC bioGUNE han descubierto el potencial terapéutico del uso de inhibidores que controlan la actividad de un regulador epigenético relacionado con enfermedades hepáticas como la cirrosis biliar primaria, la fibrosis o el cáncer de hígado. El uso del parthenolide (un antiinflamatorio natural) en ratones logra mantener bajo control la actividad de la histona deacetilasa 4 (HDAC4), un modificador del ADN cuya disfuncionalidad está relacionada con dolencias hepáticas graves. La investigación ha permitido observar que el fenotipo de la cirrosis biliar primaria, que daña las células hepáticas y puede desembocar en un cáncer, desaparece en los ratones cuando son tratados con parthenolide, un inhibidor en fase de estudio clínico que actúa sobre la HDAC4.

El punto de partida de la investigación fue la observación de la prohibitina 1, una proteína mitocondrial que aparece en niveles muy disminuidos en adultos con obesidad mórbida y pacientes de distintas dolencias hepáticas. Para llevar a cabo el estudio, los investigadores eliminaron la prohibitina 1 mediante modificación genética en un ratón. El animal desarrolló fibrosis y posteriormente cáncer hepático. El equipo de investigación intentó descubrir cuáles eran los mecanismos por los que se desencadenaba la enfermedad y observaron que la ausencia de la proteína está implicada en la pérdida de control de la actividad de la HDAC4. “La prohibitina regula factores epigenéticos como la HDAC4. En pacientes sanos la prohibitina se une a la HDAC4 e impide las alteraciones del ADN. Si desaparece esta proteína, la histona deacetilasa 4 pierde el control, empieza a actuar de forma aberrante y modifica el código genético de las células hepáticas de forma incorrecta”, precisa María Luz Martínez Chantar. Tras este hallazgo, se inició el tratamiento de los ratones con el inhibidor parthenolide para bloquear la actividad incorrecta de la HDAC4. El resultado fue que el fenotipo de la cirrosis biliar remitió. El siguiente paso es comprobar las posibilidades de llevar a cabo este tratamiento clínico en pacientes.