Jornada/ La búsqueda de la excelencia supone una motivación para los profesionales
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La C. Valenciana ahorra un 20% con la compra centralizada de medicamentos
Los clínicos reclaman ser escuchados en la gestión de las compras de fármacos
E.M.C.
Madrid
¿Qué puede ofrecer el servicio de Farmacia Hospitalaria (SFH) a un centro en un contexto de crisis y ante un panorama de cambios con fórmulas nuevas como las unidades de gestión clínica? La respuesta a esta pregunta la tiene Joan Serra, director de Proyectos del Servicio Balear de Salud (Ibsalut), que defendió la semana pasada la necesidad de que el jefe de este servicio, que según sus palabras debe arrastrar a la organización, constituya la apuesta principal de un gerente “con visión”.
Según el responsable de proyectos del IbSalut, este servicio “debe asumir el liderazgo en la gestión de la farmacoterapia”, un elemento “estratégico para el centro” en la medida que el gasto en medicamentos “es gestionable”. En su opinión, la excelencia en la gestión farmacoterapéutica debe maximizar la eficacia y minimizar los problemas, aparte de ser económicamente asumible y suponer un elemento motivador desde el punto de vista profesional.
Son muchas las razones por las que Serra considera que debe reforzarse este liderazgo. Entre ellas, la experiencia en el uso racional del medicamento del servicio, el nivel de conocimientos en farmacoterapia o su presencia en la mayoría de los servicios clínicos. Sobre esta base, apuntó que la farmacia hospitalaria debe consolidarse a partir del conocimiento, la capacidad de influencia, la mejora continua de las competencias de los profesionales y la existencia de un plan definido.
El experto del Servicio Balear de Salud aportó su visión en el seno de la Jornada de Excelencia en la Gestión de Farmacia Hospitalaria celebrada la semana pasada en Madrid con la colaboración de la compañía Merck, en la que se abordaron otros muchos temas, como las ventajas de la compra centralizada en la adquisición de fármacos. La jefa del Servicio de Aprovisionamiento de la Agencia Valenciana de Salud, Carolina Conesa, explicó la experiencia de su comunidad. La central de compras, puesta en marcha en 1996, supone un ahorro medio del 20 por ciento. En fármacos como ceptazidima, insistió, el ahorro llega hasta un 75 por ciento, algo más que en carboplatinos, con un ahorro del 51 por ciento, o paclitaxel, que reduce la factura hasta en un 46 por ciento.
Conesa destacó que este mecanismo permite reducir precios y stocks, además de optimizar la gestión, manejar los expedientes de contratación y aportar transparencia. Las principales ventajas, al margen del precio, que es menor y homogéneo para todos los hospitales, es que se simplifican los trámites administrativos y se puede centralizar la información. Además, subrayó, hay soluciones para paliar algunos de sus inconvenientes, como el excesivo peso del precio en la compra, que se esquiva introduciendo una selección previa de proveedores siguiendo criterios de calidad.
Los servicios de Farmacia Hospitalaria de los centros valencianos hacen llegar sus necesidades a la estructura de compras a partir del Comité Técnico del Medicamento, en el que participan los jefes de servicio de tres hospitales que, previamente, sondean las necesidades particulares de cada centro con sus colegas.
Aliados de la gestión clínica
Por otra parte, Elena Navarro, directora de la Unidad de Gestión Clínica de Endocrinología y Nutrición del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, destacó el peso de los medicamentos en los acuerdos de gestión de las unidades de gestión clínica. En los de 2011, el peso de la gestión de los fármacos en el cobro final de incentivos supone el 25 por ciento de los objetivos, una de las novedades más importantes, ya que hasta la fecha se diluían con otras variables dimensionadas.
La especialista recalcó la importancia de que el SFH busque la colaboración de los médicos de las unidades en la gestión de las compras de los fármacos. “Los clínicos trabajan en conjunto para definir las características técnicas de los medicamentos, hay que evitar enfrentamientos y dar participación a los profesionales, que también están interesados en el desarrollo de protocolos y la evaluación de fármacos nuevos, además del análisis de costes”, concluyó.