El Grupo Español de Púrpura Trombocitopénica Inmune (Gepti), de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), acaba de celebrar su primera reunión anual. En la reunión se han dado a conocer varios proyectos biológicos y clínicos en PTI y “se ha profundizado en el entendimiento de la especificidad de los anticuerpos antiplaquetarios y su relación con el pronóstico y la respuesta a los tratamientos, así como en la mejora de la estrategia diagnóstica y del manejo de los pacientes con los agonistas del receptor de la trombopoyetina una vez ha fallado el tratamiento de primera línea (esteroides e inmunoglobulinas en caso de hemorragia vital)”, explica José Ramón González Porras, coordinador del Gepti,
Se sabe de la PTI que es una enfermedad hematológica autoinmune que afecta a las plaquetas: el sistema inmune del paciente produce anticuerpos antiplaquetarios que destruyen las plaquetas y suprimen su producción en la médula ósea. Como señala Tomás González López, del Hospital Universitario de Burgos, “el avance en el conocimiento de la homeostasis megacariocítica y plaquetaria ha permitido, por un lado, la llegada de nuevos fármacos –los agonistas del receptor de la trombopoyetina- y, por otro, el reconocimiento de la especificidad del anticuerpo antiplaquetario como un posible predictor de respuesta a diversos tratamientos en PTI”. No obstante, hay muchas cosas que todavía no se saben, como el desencadenante del proceso. “Existe una predisposición genética todavía no definida”, señala este experto. Con la llegada de las nuevas herramientas para el análisis global del genoma, epigenoma, exoma, transcriptoma y demás, es probable que se avance bastante en este campo.