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La detección oportunista, clave para tratar HTA

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XXI Congreso Europeo de Hipertensión y Prevención Cardiovascular

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El objetivo del médico debe ser buscar la “pre-enfermedad”, adelantarse a ella

El control irregular de la presión aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular

| 2011-06-24T16:11:00+02:00 h |

ROCÍO CHIVA

Enviada especial a Milán

La gran prevalencia de hipertensión en pacientes de edad avanzada —hasta un 65 por ciento en pacientes de más de 65 años, según estudios llevados a cabo por la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial— exige un mayor control de esta enfermedad. Este fue uno de los temas clave durante el XXI Congreso Europeo de Hipertensión y Prevención Cardiovascular, que acaba de celebrarse en Milán.

Durante una mesa de especialistas, impulsada por Novartis, Josep Redón, recién nombrado presidente de la Sociedad Europea de Hipertensión (ESH), hizo referencia para alcanzar estos objetivos a la “detección oportunista”, que consiste simplemente en tomar la tensión a todo aquel paciente que vaya a la consulta de atención primaria, aunque sea por otro motivo. Por su parte, Javier Díez, director del área de Ciencias Cardiovasculares en el Centro de Investigación Médica Aplicada y Clínica (CIMA) de la Universidad de Navarra, secundó la opinión de Redón y habló de “adelantarse a los acontecimientos”. Para Díez, que todavía haya personas en tratamiento por hipertensión con riesgo residual de sufrir una complicación cardiovascular es “inaceptable” y, por eso, subrayó la importancia de los biomarcadores en la detección precoz. Luis Miguel Ruilope, jefe de la Unidad de Hipertensión del Hospital 12 de Octubre, también de acuerdo, instó a los médicos a “buscar la pre-enfermedad”, una actividad que pasa por la detección temprana del paciente de alto riesgo. Así, un paciente de avanzada edad e hipertenso, o que acumule tres o más factores de riesgo, debería ser considerado inmediatamente como de alto riesgo porque, según su opinión, “si no cuidamos a la gente de 40 a 50 años tendremos una epidemia de hipertensión”.

Una vez detectado el problema, controlar la presión arterial (PA) se vuelve importantísimo. De hecho, Redón, refiriéndose a ciertos artículos aparecidos en The Lancet, señaló que cuanto mayor es la variabilidad de PA entre consultas, mayor es el riesgo de accidente cerebrovascular. Asimismo, otros estudios revelan que cuanto más controlado está el paciente, mayor protección existe. Ante todos estos datos, Redón destacó el interesante papel de los inhibidores directos de renina que, con una acción de más de 24 horas de duración, podrían ayudar a regular la variabilidad de la PA.