La aprobación de la prescripción por principio activo (PPA), que entró en vigor el pasado mes de noviembre, todavía genera errores de interpretación entre la población española. Así lo pone de manifiesto una encuesta llevada a cabo por Ipsos para la farmacéutica Merck que se encargó de presentar Rafael Cordón, director de la Unidad de Medicina Clínica de la firma alemana.
Algunos de esos errores apenas tienen importancia, pero ¿es normal a estas alturas que la gente piense que los genéricos son más baratos que la marca, cuando la nueva normativa les obliga a competir en igualdad de condiciones? Lo cierto es que no, y es un fallo de apreciación que comete el 86 por ciento de los españoles, según el estudio. El problema, según señala la encuesta, se incrementa en comunidades autónomas como Aragón, Extremadura, Navarra o La Rioja, regiones en las que el porcentaje se eleva por encima del 90 por ciento, hecho que constata la desinformación que ha seguido a la implantación de la medida.
Otro fallo apreciado en esta consulta y que ha sido muy común, radica en la creencia de que la receta por principio activo significa que solo se puede optar por un medicamento genérico. En total, según los datos revelados, un 60 por ciento de los ciudadanos de nuestro país piensa de este modo, cuando el RDL 9/2011 a lo que obliga es a dispensar el de precio menor, en el que están obligados a converger tanto la marca como el genérico. Esto ocurre, según explicó Cordón, porque el 70 por ciento de la población entre 18 y 65 años identifica todavía la PPA con los genéricos.
La prescripción de la marca
Por otro lado, destaca que donde también suele producirse una interpretación errónea de la norma es en lo referido a la posibilidad de prescribir fármacos de marca. Los ciudadanos, en general, desconocen la opción que deja abierta el RDL 9/2011 al médico para que pueda recetar el medicamento innovador cuando entran en juego determinadas necesidades terapéuticas.
En esta misma línea, más de la mitad de los españoles desconocen que poseen la libertad de ser ellos mismos los que, con el asesoramiento del farmacéutico, pueden elegir entre un medicamento genérico y uno de marca, siempre que este último se encuentre ajustado al precio menor.
Con todo lo dicho, no es de extrañar que desde Merck se solicite “un esfuerzo a los profesionales sanitarios, a la Administración y a la propia industria farmacéutica”, dado el amplio desconocimiento respecto al significado e implicaciones de la prescripción por principio activo del RDL 9/2011, que ha quedado de sobra demostrado con la realización de este estudio.