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La SEHH trabaja en nuevas indicaciones del “qué no hacer”

La necesidad de cambios en el modelo asistencial del Sistema Nacional de Salud (SNS) se ha puesto de manifiesto desde todos los agentes involucrados en el mismo, pero para poder llevar a cabo esta transformación es necesario aunar esfuerzos y consensuar objetivos comunes.

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Carmen M. López Madrid | viernes, 01 de abril de 2016 h |

La necesidad de cambios en el modelo asistencial del Sistema Nacional de Salud (SNS) se ha puesto de manifiesto desde todos los agentes involucrados en el mismo, pero para poder llevar a cabo esta transformación es necesario aunar esfuerzos y consensuar objetivos comunes.

Conscientes de esta necesidad, la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapaia (SEHH) lleva trabajando desde hace tiempo en un compromiso por las buenas prácticas en la asistencia. De esta forma han elaborado en un decálogo, consensuado por todas las sociedades territoriales, sobre el “qué no hacer” en el SNS. Esto es, analizar qué prácticas asistenciales no son coste-efectivas en el diagnóstico de las enfermedades hematológicas o en situaciones en la que la opinión del hematólogo es importante. El objetivo principal es disminuir la utilización de estas intervenciones innecesarias, que no han demostrado eficacia.

Así lo explica el vicepresidente de la SEHH, Pascual Marco, que insiste en la importancia de velar por prácticas que disminuyan la variabilidad en la asistencia, evitar la duplicidad de intervenciones y en definitiva, impulsar una utilización adecuada de los recursos sanitarios.

En el caso del documento propio de la sociedad, Marco explica que son pautas de actuación que hay que plantear en determinadas patologías donde se hacen ciertas acciones diagnósticas y terapéuticas que no tienen ningún rendimiento y alargan más el tiempo de hospitalización.

Consideraciones técnicas

Las recomendaciones que hace la SEHH se centran en aspectos como la administración de tratamientos como los anticoagulantes; la transfusión sanguínea; los fármacos de nueva implantación, etcétera. “El decálogo es un documento meramente técnico que cada hematólogo va implementando en su práctica diaria, con el fin de llegar a acciones coste efectivas”, indica.

En este sentido, el experto destaca que la idea no es hacer recomendaciones genéricas, sino que se busque en cada caso personalizar la medicina.

Recientemente los hematológos han acordado seguir buscando más puntos de confluencias con las asociaciones territoriales en este sentido. “Es la aplicación del sentido común en las prácticas hematológicas frecuentes, para evitar en caer en contradicciones”, asegura.

Con todo, lo ideal es que estas acciones se promuevan desde los propios servicios en colaboración y con el consenso del resto de especialidades que solicitan las distintas pruebas para la prevención, diagnóstico y seguimiento de las enfermedades.

El marco internacional

En un contexto en el que existe más consciencia por ser costo efectivos, el vicepresidente de la sociedad cree que es imprescindible este cambio de mentalidad. Considera que es hacia donde se están dirigiendo el resto de sociedades. De hecho, comenta que organismos internacionales ya están implementando documentos similares y trabajan en este sentido.

Este trabajo está muy en la línea de la iniciativa internacional choosing wisely, o ‘elegir sabiamente”, donde trabajan diferentes profesionales para reorganizar las prácticas asistenciales priorizando en función de las necesidades.

Asimismo, en la esfera nacional, las sociedades científicas llevan años trabajando en el ‘Compromiso por la Calidad de las Sociedades Científicas’, del que la SEHH forma parte. De hecho, ya están trabajando en nuevas recomendaciones para ser más eficientes en el SNS que estarán próximamente sobre la mesa.