52º Congreso de la Sociedad Americana de Hematología (ASH)
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La terapia continuada reduce un 60% el riesgo de progresión en mayores de 65
Nuevos datos también confirman su eficacia en pacientes trasplantados
Cecilia Ossorio
Barcelona
La incidencia del mieloma múltiple (MM) está creciendo. A nivel mundial, se estima que hay más de un millón de personas afectadas por este cáncer de la médula ósea, y aparece en pacientes cada vez más jóvenes.
Como se manifestó durante un encuentro con periodistas organizado por la Fundación Internacional del Mieloma (IMF, en sus siglas en inglés), enmarcado en el 52º Congreso de la Sociedad Americana de Hematología (ASH), celebrado en Orlando, el antiguo paradigma pasaba por ciclos fijos de tratamiento, sin mantenimiento a continuación. Pero cada vez son más los datos que apoyan la conveniencia de tratar de forma continuada, en aras de mantener el control de la enfermedad a largo plazo con calidad de vida.
Están apareciendo fármacos que mejoran la inmunomodulación, inhiben el reclutamiento de células madre del mieloma y retrasan las recaídas, según señaló Brian Durie, presidente y director médico de la IMF. “Los estudios están mostrando que una respuesta completa no es suficiente en sí misma para mantener la remisión. Hay que dejar los genes residuales del cáncer suprimidos durante largo plazo”, declaró.
En este sentido, Antonio Palumbo, de la Universidad de Turín (Italia), presentó los resultados del segundo análisis interino de un estudio fase III con lenalidomida (Revlimid, desarrollado por Celgene), tras 21 meses de seguimiento.
En él participan 459 pacientes a partir de 65 años de reciente diagnóstico que no optan a trasplante. El trabajo compara tres ramas: lenalidomida en combinación con melfalan y prednisona, seguido de lenalidomida sola (MPR-R); la misma combinación seguida de placebo (MPR); y placebo, melfalan y prednisona más mantenimiento con placebo (MP). La supervivencia libre de progresión (PFS) del primer brazo fue de 31 meses de media, frente a los 13 del grupo placebo.
Esto se traduce en que los pacientes que recibieron lenalidomida de forma continuada redujeron en un 60 por ciento su riesgo de progresión comparado con los que tomaron placebo; una cifra que se amplía al 69 por ciento frente al grupo MPR.
Tras trasplante autólogo
Por otro lado, Phillip McCarthy, del Roswell Park Cancer Institute de Nueva York (EEUU), aludió a la actualización de datos del estudio Calgb (Grupo B de Cáncer y Leucemia) 100104, del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU, tras un tercer análisis interino.
En él participan más de 500 pacientes que, tras trasplante autólogo de células madre, reciben lenalidomida en mantenimiento o placebo. Los de la rama de estudio presentan una mediana de supervivencia libre de progresión de 42,3 meses, comparado con los 21,8 meses del grupo de placebo. En diciembre de 2009 el comité independiente de datos y seguridad decidió abrir el ciego debido a la evidencia del beneficio con lenalidomida (de acuerdo al objetivo principal del estudio, el tiempo medio hasta la progresión).
Por este motivo, si hace un año se registraron 13 muertes en el grupo que tomaba este fármaco, y 24 en el grupo placebo, en noviembre de 2010 no encontraron diferencias significativas entre ellos debido a que aproximadamente el 78 por ciento de los pacientes que recibían placebo cambiaron al tratamiento activo.
Además, se presentó el análisis final del estudio francés IFM 2005-02, que comparaba lenalidomida de consolidación de dos meses tras el trasplante, más mantenimiento con placebo (grupo A) o con lenalidomida (grupo B). En julio de este año se abrió el ciego y los últimos resultados a 44 meses desde el diagnóstico revelan que la PFS es de 52 meses para los primeros, frente a 34 meses registrados en el grupo placebo.