CONGRESO/ La Aemps aprobará próximamente los requisitos técnicos para implantarla
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Pajín anuncia la actualización del mapa de necesidades y una conferencia de AP
Se muestra abierta a debatir sobre el copago y los modelos de privatización
M.R.
Madrid
A partir de 2011 los médicos podrán prescribir la cantidad exacta de fármacos que necesiten sus pacientes, una medida que contribuirá a mejorar la prestación y ahorrará al sistema sanitario unos 300 millones de euros anuales, según anunció la ministra de Sanidad, Leire Pajín, en su primera comparecencia en la Comisión de Sanidad de la cámara baja.
Para poner en marcha este sistema de ‘unidosis’ o dispensación personalizada —recogido en el decreto de reducción del déficit público aprobado el pasado mayo— el Gobierno aprobará próximamente la resolución de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) en la que se definirán los requisitos y condiciones técnicas a cumplir para iniciar la implantación de la medida con envases clínicos ya utilizados. Además, tal y como explicó en el Congreso el secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, su departamento ya está trabajando con los laboratorios para que preparen envases de una, dos, cuatro y seis dosis —de forma que no sea necesario cortar los existentes— para los medicamentos más utilizados como el paracetamol, el omeoprazol y antibióticos como la penicilina.
Pajín añadió que esta actuación se completará con una estrategia de promoción de los genéricos y la presentación del Plan sectorial para la industria farmacéutica —anunciado por el presidente del Gobierno— durante el primer trimestre de 2011, un periodo que será decisivo para su departamento, pues la mayor parte de los grandes temas enumerados por la ministra se desarrollarán, si se cumplen los plazos, durante esas fechas.
Pajín, que en el inicio de su discurso dejó clara su intención de continuar la senda marcada por su predecesora y por el acuerdo del Interterritorial del pasado 18 de marzo, incidió en la colaboración con los profesionales como un elemento “esencial” de sus acciones y se mostró comprometida con las actuaciones en materia de recursos humanos, anunciando la próxima actualización del estudio de necesidades profesionales de médicos, la aprobación de una ley para mejorar el procedimiento de formación de especialistas y el desarrollo de la especialidad de enfermería en cuidados médico-quirúrgicos, así como la norma para que puedan utilizar determinados fármacos.
En el ámbito del primer nivel aseguró que se actualizarán los objetivos de la estrategia AP-21 durante una “gran conferencia” de la atención primaria y, antes del inicio del próximo periodo de sesiones, se aprobará el texto definitivo del Proyecto de Ley de Salud Pública. También en el primer trimestre del nuevo año, el ministerio tramitará un decreto que reforzará la estrategia de cuidados paliativos y fijará las garantías que deberán cumplir éstos tanto en la prestación sanitaria como en la equidad y calidad e impulsará la creación de nuevas unidades de referencia para las patologías raras con más posibilidades de recibir tratamientos, así como una nueva estrategia para el tratamiento del dolor.
Aunque apenas mencionó el desacreditado Pacto por la Sanidad, la ministra sí se mojó en el tema del copago y la privatización y, en respuesta a una pregunta del diputado de IU, Gaspar Llamazares, afirmó estar abierta a abrir un debate riguroso sobre ambos temas, analizando los modelos que se están poniendo en marcha en España, aunque matizando que no los considera más eficientes y advirtiendo de que pueden provocar la inequidad en el acceso cuando su departamento siempre apostará por un sistema público que garantice la igualdad.