Algunos recipientes de plástico en los que se almacenan medicamentos o preparados dentro de los servicios de farmacia de los hospitales pueden estar migrando materiales a estos fármacos, especialmente cuando no se utilizan el día de su preparación y se mantienen durante un tiempo.
De hecho, tal y como explicó Natalia Navas, profesora del departamento de Química Analítica de la UGR a GM, en Alemania se llevaron a cabo algunas pruebas en este sentido y se detectó que sí existe migración de algunos materiales de los recipientes a los medicamentos y en algunos casos pueden ser genotóxicos.
El Grupo de Desechables/Extraíbles de la Farmacia Hospitalaria en Europa reúne a profesionales internacionales procedentes de la farmacia hospitalaria, el ámbito académico y la industria farmacéutica para trabajar en este sentido pues, mientras que desde el punto de vista de la industria farmacéutica es un aspecto muy controlado y cuenta con una regulación específica de la FDA, en el caso de la FH no hay control de este tipo.
Entre las acciones que este grupo tiene previsto llevar a cabo están, en primer lugar, la difusión de la problemática para que se tome conciencia de lo que está sucediendo. A su vez, intentarán acceder a algún organismo regulatorio para que sepan también qué está pasando.
También desearían comenzar a trabajar con proyectos colaborativos internacionales, especialmente teniendo en cuenta que todavía queda mucho trabajo por hacer a la hora de conocer estos materiales y su interacción con los fármacos y preparados contenidos en ellos. “Los miembros del grupo queremos empezar a movernos en esa dirección para recopilar información y crear una base de datos”, subrayó para añadir que contendrá datos concretos que se vayan generando de aplicaciones a nivel hospitalario porque, generalmente, esas informaciones, cuando existen, no llegan al consumidor final, que en este caso es el farmacéutico del hospital.